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lunes, 18 de octubre de 2010

FRANCISCO NIEVA: "DE UN LUGAR DE LA MANCHA..."

Juan Ignacio Cortés. 21rs.
“La abundancia de cielo estimula la imaginación”

Entre estrenos, viajes y homenajes, Francisco Nieva nos contesta por mail una entrevista larga en la que deja traslucir su buen humor y sus plenas facultades intelectuales. Más cerca de los 90 que de los 80, Francisco Nieva, sigue siendo prolífico y polifacético. Dice que vive de las rentas, pero este año se ha estrenado una de sus obras y una de sus adaptaciones. Y los homenajes y reconocimientos siguen cayendo. El último, el Premio Corral de Comedias del Festival de Teatro Clásico de Almagro se une al Mariano de Cavia de Periodismo, al Príncipe de Asturias, al Nacional de Literatura o a la Medalla de Oro de Bellas Artes. Su producción teatral, periodística y novelística es inabarcable. En teatro, ha sido de todo: figurinista, escenógrafo, adaptado, autor, director… Pese a que ha anunciado su retirada en alguna ocasión, no parece estar dispuesto a mantener su palabra.

-Usted iba al principio para pintor. Dígame, ¿qué tiene La Mancha que da tanto pintor? ¿No serán ganas de llenar el vacío del paisaje?
-Puede ser. Holanda es más llana que la Mancha y ha dado muy buenos pintores también. La abundancia de cielo es un estimulante para la imaginación.
-Con Ángel Crespo y otros creó el postismo, que es, según tengo entendido, una abreviatura de postsurrealismo. ¿Estaban de vuelta de todo, tan jóvenes?
-No era postsurrealismo, sino posvanguardia. Queríamos dejar atrás a todos los “ismos” y sus ideas sobre “lo moderno”. Nos salíamos de madre, porque lo moderno nos parecía ya antiguo. No estábamos de vuelta de todo, sino a buscando lo desconocido.


-Empezó a escribir teatro con 25 añitos, pero no comenzó a estrenar y publicar hasta casi los 50. ¿Timidez o es que el teatro es un plato que se come frío?
-Comencé a escribir mucho antes, privadamente, Sólo tras escribir Pelo de tormenta, ya con 37 años, comprobé que era autor dramático. Volví a España para escribir con libertad cuantos disparates se me ocurrieran. Cuando murió Franco, comencé a estrenar. Puede que, en efecto, el teatro deba servirse en frío, calculadamente, después de saber con certeza lo que se quiere mostrar al público. Ante la posibilidad de su estreno, reviso y pongo al día muchos de aquellos textos. Tanto escribí de joven, que ahora puedo vivir de los réditos.


-Una parte de su teatro es el denominado teatro furioso. ¿Tan cabreado estaba?
-El régimen de Franco me resultaba estimulante. Era un cabreo alegre y creador.


-Y ahora, ¿le siguen cabreando cosas? ¿O la indignación es una enfermedad que, como la juventud, se pasa con la edad?
-Quien tanto llega a cabrearse por gusto, más tarde necesita seguir cabreado, para tener alguna inspiración. Cabrearme me rejuvenece. 


-Ha dicho que su teatro es un “teatro con greñas”, pero siempre que aparece usted en público lo hace muy atildado. ¿Qué contradicción, ¿no?
-Tengo que vestirme de académico, así que las greñas las llevo en privado. Ahí me siento como un sans-coulotte de la Revolución Francesa.


-Se comenta también que su teatro está a medio camino entre el realismo mágico y el realismo político. ¿Cuál es ese justo medio? ¿El irrealismo político, tal vez?
-Realista o fantástico, mi teatro siempre es político. Y siempre contra el poder establecido. Lo sería aunque estuviésemos en “el paraíso terrenal”.


-Con 86 años sigue publicando, dirigiendo y estrenando. ¿Quiere emular a Francisco Ayala y seguir en activo a los 100?
-Ojalá pudiese, pero temo que no. Me siento agradecido por haberlo hecho hasta el momento con la suficiente lucidez.


-Dice que detesta la hipocresía y, al mismo tiempo, que todo autor es un mentiroso. ¿En qué quedamos?
-El teatro es una mentira intencionada mediante la que se revela la verdad del autor. No es lo mismo que la hipocresía cotidiana de tantas personas.


-Le he pillado, sin embargo, en una mentirijilla. En 2002 declaraba que no iba a escribir más teatro, pero lo ha seguido haciendo.
-Creí sinceramente que ya no podría, pero después de publicar mis obras completas he escrito una versión libérrima de El Cíclope de Sófocles, y una obra “tremenda”, que se llama No sé cómo decirlo. Una prueba de que aún no lo había dicho todo.


-Además de autor teatral es usted articulista, dibujante, figurinista, director de escena. No se aburre.
-Es que yo he querido abarcar el hecho teatral en su conjunto. Y los artículos los escribe cualquiera que los necesite como ayuda económica, y yo no me considero rico.


-Le hubiera gustado también ser actor, pero renunció a ello porque sobreactuaba. Y en la vida real, ¿también sobreactúa, también hace de Francisco Nieva?
-Almodóvar, Arrabal o yo sobreactuamos cuando nos lo impone la presión mediática y hacemos de nosotros mismos mejor o peor. Seguramente, pareceríamos mejor callados. Pero también dirían que posamos de estatuas.

lunes, 27 de septiembre de 2010

AMPARO SÁNCHEZ, SIN "PARANOIA"

“Ahora llamamos a una revolución interior”
Juan Ignacio Cortés. 21rs.
Posiblemente el nombre de Amparo Sánchez no les diga nada… todavía. Pero sí que muchos identificarán el de Amparanoia, el grupo de mestizaje que lideró hasta hace unos meses. Tras clausurar esa etapa de su carrera, esta andaluza de rompe y rasga vuelve a la carretera con un álbum, Tucson-Habana, más intimista y sutil, pero en el que siguen presentes muchas de sus señas de identidad: fusión de estilos, preocupación social, gusto por lo latino, rebeldía… Mucho tiempo ha pasado desde que Amparo llegara a Madrid con sus canciones y se pusiese a trabajar de camarera para sacar adelante a su familia. Fue entonces cuando alguien llamado Manu Chao le animó a salir del armario de las jams en pequeños bares y las reuniones de amigos y grabar su material. Muchos le están agradecidos.

-Amparo and the gang, Ampáranos del blues, Amparanoia. ¿Sentía vergüenza o es que su nombre le parecía poco comercial?
-En realidad, no me he atrevido a utilizar mi nombre hasta ahora, porque iba con más gente, compartía proyectos con otros músicos. Esta es la primera vez que creo canciones con mi guitarra y mi voz, exclusivamente para mí, y por eso me he decidido a firmar con mi nombre.

-El que salga a la calle un disco con su nombre, ¿es un símbolo de madurez, de aceptación, de fin de la paranoia?.
-Hay un poco de las tres cosas. Me acepto más, me siento más madura y tengo menos paranoias, sí.

-Hubo quien, en sus comienzos, la llamó la Manu Chao española. ¿Cómo se sentía con eso?
-La prensa siempre tiene que buscar referencias y poner etiquetas. Pese a que ser algo que se inventaron los periodistas, no se sentó mal la comparación, pues Manu me abrió muchas puertas y fue de algún modo padrino del proyecto musical de Amparanoia. Si la comparación hubiera sido con otro músico, tal vez no me hubiera sentido tan bien.


-Y ahora que ha dado un giro en su carrera, ¿cómo le gustaría que le llamaran: la Chavela Vargas española, la Omara Portuondo española, la Ella Fitgerald española?
-Esas comparaciones ya han empezado. Cualquier de las tres es una referencia fantástica, pero yo preferiría que me conociesen, sin más, por Amparo Sánchez sin sus paranoias.


-Tucson-Habana parece el título de una road movie…
-Sí, el título es un poco un homenaje a París-Tejas, la película de Wim Wenders, y a la magnífica banda sonora de la película, que firmó Ry Cooder. Pero es también el nombre del lugar imaginario que hemos creado al hacer el disco.


-Es una pregunta que ya le han hecho, me consta: ¿hay en el álbum más de Tucson o de La Habana?
-Intentamos mantener el equilibrio entre los dos lugares y los dos sentimientos: la soledad y melancolía del desierto, y la calidez y exuberancia del Caribe.


-O sea, que es un disco bipolar.
-Más que bipolar, escrito en un largo periodo de tiempo, en dos momentos diferentes de vida. En el primero predominaba la melancolía y en el segundo las cosas habían cambiado a mejor.


-Dice en el material de promoción que las canciones de este álbum la salvaron. ¿Se puede saber de qué?
-De un momento duro en el que se juntaron ciertos acontecimientos negativos en mi vida personal. Ya se sabe: las desgracias nunca vienen solas, van cayendo en cascada, como un dominó. Ante esto, las canciones surgieron como una necesidad de mirar hacia mi interior, de buscar en mí fuerzas para hacer frente a los problemas.


-Dice que este disco es más íntimo y acústico. No me diga que no se va a poder bailar en sus conciertos.
-Sí que se puede bailar. Lo hemos presentado ya en varios lugares y la gente baila. Pero es cierto que predomina lo íntimo. La complicidad que ahora se establece con el público es diferente. Pero, aunque sean más íntimas, las canciones del disco tienen también su dinamismo, posibilitan la comunicación, aunque sea de una manera distinta que con Amparanoia.


-En sus conciertos había un cierto clima de, espero que me acepte la expresión, “hagamos la revolución bailando”. Si ahora ya no se va a bailar, ¿la revolución queda también pendiente?
-No. Seguimos haciendo la revolución pero desde otro punto de vista. Llamamos, sobre todo, a una revolución interior.


-Dijo adiós a Amparanoia con un concierto en San Cristóbal de las Casas, en Chiapas. Toda una declaración de principios (o de finales, en este caso).
-Fue pura casualidad. Ya sabe, de esas casualidades que pasan por algo. No fue premeditado, pero resultó un gran regalo para el final de la gira de despedida. San Cristóbal es un buen lugar para acabar y al mismo tiempo empezar una nueva etapa.


-Por cierto, ¿dónde le nació toda esa conciencia: unos padres progres, una carrera de sociología, una infancia de pobreza? No he encontrado documentación al respecto.
-(Risas) He tenido la suerte de ir conociendo en el camino de la música gente que me ha ido contando sus pasiones. Mi público es muy solidario y muchos de mis seguidores dedican buena parte de su tiempo a ayudar a los demás en diferentes campos. Han sido ellos los que me han invitado a ir a la cárcel, o a conocer un grupo de enfermos de SIDA. Yo me he dejado impregnar de todo eso que, una vez más, me ha venido gracias a la música.


-En algún sitio ha dicho que si tuviera que elegir entre todas las causa que de alguna manera defiende se quedaría con la causa de la mujer. Sin embargo, corríjame si me equivoco, todos sus músicos son hombres. ¿Qué hay de la paridad?
-Bueno, sobre el escenario tenemos a una chelista estupenda y en el equipo de promoción y gestión hay muchas mujeres. Sí que hay paridad, en conjunto. Además, los hombres que trabajan conmigo desarrollan mucho su lado femenino.


-La entrada Amparanoia en wikipedia es mucho más extensa en inglés que en español, y los textos de su página web están primero en inglés y luego en español. ¿Siente que le hacen más caso fuera?
-No. Siento el cariño del público por igual en todos los escenarios que piso. Pero no trabajo sólo en mi país. Y lo que hacemos tengo que comunicarlo, afortunadamente, a un extenso público que va desde Finlandia hasta Argentina.

miércoles, 23 de junio de 2010

SE NOS FUE ANTONIO OZORES

(Posiblemente sea la última entrevista que se le hizo a Antonio Ozores, antes de su fallecimiento –porque después resulta más que improbable)
Juan Ignacio Cortés. 21 rs.
Antonio Ozores, hukkjklhjajhjhjkhkjmorista
“Somos todos muy raros”
“No quiero ser trascendente”
Los que ya tenemos una cierta edad recordamos sus charlas totalmente incomprensibles en el Un, dos, tres, siempre culminadas con un “¡No, hija, no!” o un “¡Por fin somos europeos!”. Los más entrados en años recuerdan su omnipresencia en las películas del landismo tardofranquista y de los primeros años de la transición. Ésas que ahora se pueden ver en Cine de Barrio. A sus 82 años, Antonio Ozores es un señor que no descansa. Ha reestrenado esta temporada en el Teatro Arlequín la comedia El último que apague la luz y, por lo que cuenta, no deja de escribir y de presentar propuestas a productores y televisiones. Además de actor, ha sido director de cine y de teatro y humorista en la legendaria La Codorniz y en la radio. También diseña bolsos, joyas y camisetas. Y escribe: cinco libros en su haber, editados sobre todo en los últimos años. Todo trufado de ese humor surrealista que él mismo reconoce “raro”.

-Empezó a trabajar con ocho añitos. ¿Ha sido tan precoz en todo?
-Sí, empecé con ocho años, en Barcelona. En una cosa para Navidad, hecha en catalán, Els pastorets. Luego hice mi primera película en 1949. Hace ya algún tiempo.

-Presentó usted el primer concurso de la televisión española: Piense, acierte y premio. Usted ha estado ahí desde siempre.
-Eso lo hice con mi hermano José Luis, cuando Televisión Española todavía estaba en pruebas. Luego hice también el Un, dos, tres. También cosas con Luis del Olmo, en la radio… Sí, prácticamente he estado ahí siempre.

-Hablando de premios, dice que le están dando ahora muchos porque es ya el único que queda de su edad. Hombre, también habrá algo de mérito.
-Hay uno que acabo de recibir por la obra mía que ahora hay en el Arlequín y que me ha hecho mucha ilusión, porque me reconoce como autor. Y a los actores cómicos nunca nos dan premios serios.

-Casi 170 películas y más de 200 obras de teatro. Ni siquiera las recordará todas.
-No, eso es algo imposible. Eso sí, sé perfectamente que todas han sido del género cómico. Luego he escrito cinco libros, he dirigido cine y teatro… Soy un mamarracho.

-¿Por qué dice eso?
-Hombre, porque he trabajado mucho: como un mamarracho.

-Confiesa ser un actor sin método.
-No, no tengo método. Mi único método son las cosas graciosas que me invento y que van a parar a los guiones. Lo que hay de gracioso en los guiones de mis películas lo he puesto yo.

-A ver si va a ser que lo de actuar es una cuestión genética, porque cinco generaciones de su familia antes que usted fueron actores, sus hermanos también, y su hija y su sobrina.
-No lo creo, porque ahí están los hijos de Andrés Pajares que no han triunfado como actores.

-Se ha hablado mucho del landismo. ¿No habría que reivindicar el ozorismo? Aunque sea sólo por número: ustedes eran tres y Landa, uno.
-Posiblemente sí, pero a mí no me importa, porque mi vanidad la tengo ya cubierta.

-El cine que hacían ustedes, ¿era el que querían hacer o era el que podían hacer?
-Era el que se podía hacer, afortunadamente. Existía la censura y había muy pocas posibilidades de decir cosas. Eso obligaba a pensar mucho a los guionistas.

-Pero, ¿le hubiera gustado hacer otro tipo de cine?
-No. A mí me han propuesto hacer cine serio y no he querido. No me gustaría decepcionar a mi público.

-En su página web se le compara, imagino que con su permiso, con Groucho Marx y con Chaplin.
-Bueno, es que yo soy un gran admirador del surrealismo. Como en mi comedia de ahora, en el Arlequín, que tiene un título que no tiene nada que ver con lo que pasa en la obra.

-Hablando de webs. En una que aparecía un artículo sobre usted, se hablaba de “humor de derechas”. No sabía que la risa tuviera ideología.
-Yo no diría que mi humor es de derechas. Es un humor raro, moderno y surrealista. La política no tiene nada que ver con mi humor.

-Con tanta serie de televisión española en las pantallas, ¿cómo no le hacen un hueco a usted en alguna?
-Porque la televisión está muy mal. Yo les llevo series y, claro, me reciben porque soy viejo y me tienen respeto. Pero luego me dicen que no es lo que se está haciendo. ¡Pues claro, por eso se las llevo! Hay muy poca imaginación.

-Usted presume de viejo, pero no para: una obra de teatro en el Arlequín; diseña bolsos, camisetas y joyas con los Jay, unos personajes que dibujaba para La codorniz; publica libros de cuentos y una autobiografía. ¿Culo inquieto o es que no le llega la pensión?
-Soy inquieto, me gusta hacer cosas. Me levanto a las seis de la mañana y me siento en el ordenador a escribir.

-Hábleme de esa obra en el Arlequín, El último que apague la luz. Algo de humor, claro.
-Claro, como todo lo que he hecho. Es una comedia graciosa, pero no una comedia al uso. Son una serie de historias encadenadas con las que la gente se ríe mucho. Siempre he buscado la risa de la gente.

-Pero, ¿a usted no le causa pena o rabia nada, con la que está cayendo?
-Sí, pero yo no quiero ser trascendente.

-Fue muy popular el lenguaje ininteligible que inventó para sus apariciones en el Un, dos, tres…. ¿En quién o qué se inspiró para desarrollarlo?
-En nadie. La cosa empezó un día en que estaba trabajando con Lina Morgan. Me trabuqué y me comí media frase. A la gente le gustó, y se río. Entonces pensé: “¡Estáis listos!”. Y van 20 años, desde entonces.

-Usted siempre ha definido su humor como “raro, surrealista, absurdo”. ¿En quién se inspira?
-En nadie especial. Son inventos personales míos.

-Dígame, usted que entiende de la materia, ¿qué es lo que es absurdo: la vida, el mundo en general o tan sólo este país?
-El mundo en general. Es muy raro. Somos todos muy raros.

viernes, 14 de mayo de 2010

NURIA ESPERT, MUJER-TEATRO


Juan Ignacio Cortés. 21rs.
“El teatro es una forma de vida, en eso se parece a la religión”
“Necesito estar tranquila para volverme loquita sobre el escenario”

Cuesta mucho plantear una entrevista supuestamente ingeniosa que proporcione un perfil humano de Nuria Espert, porque, repasando su vida y su obra, uno se siente ungido por un sentimiento de reverencia y respeto que merece una gran dama (la Espert lo es, por mucho que renuncie a aceptar el término). Desde que empezó con menos de 20 años hasta hoy, Nuria Espert ha completado más de medio siglo sobre las tablas. Tenía todos los premios, incluido el Nacional de Teatro, pero en los últimos meses le han caído dos más: la Medalla de Oro del Círculo de Bellas Artes y el Premio Valle-Inclán, convocado por un importante grupo editorial. En otoño triunfó con su interpretación de Bernarda Alba bajo dirección de Lluís Pasquall y ahora prepara La violación de Lucrecia, un poema de Shakespeare que ha transformado en un monólogo terrible y cuya puesta en escena le apasiona y le intimida a partes iguales.

-Ha asegurado que sólo se siente completa encima de un escenario, así que imagino estoy entrevistando tan sólo a su mitad. ¿Con quién tengo el gusto: con Nuria o con Espert?
-(Risas) Hoy has tenido mucha suerte: están las dos hermanitas juntas.

-Empezando a documentarme para la entrevista, leo: “Nuria Espert, la gran dama de España- con permiso de S.M. la reina”. ¿Cómo se le queda el cuerpo cuando lee estas cosas?
-Debe de ser una broma.

-Rechaza los calificativos de dama, de gran señora, pero cuesta imaginarla sacando los pies del tiesto.
-Pues los he sacado muchas veces, la verdad (risas). Lo de dama me parece algo postizo.

-Le he oído decir que no le gustan las banderas. Nos ha salido usted ácrata.
-Hmmm… No soy ácrata, pero esos trapos de parecen causantes de mucha sangre y dolor. Que se muera por su causa es algo que me parece necio.

-Dicen que las divas están llenas de manías, pero José Luis Gómez jura que usted lleva una vida modesta y laboriosa y de cerca parece una persona sencilla.
-(Risas) Soy una persona sencilla que lleva una vida modesta y laboriosa, sí. Estoy de acuerdo con todo.

-“El actor de teatro es el más indiscutible de los actores”. La frase es un poquito sobrada, ¿no?
-¿Se lo parece? Yo creo que no. Fíjese sólo en un detalle: el actor de teatro utiliza todo su cuerpo, hasta los pies, para expresar. El de televisión o el de cine, no, depende del plano.

-Asegura que en cada función es capaz de percibir el grado de atención de cada uno de los espectadores. ¿Es así o es lo que toca decir, lo políticamente correcto?
-En el teatro, el público se vuelve una sola cosa, una sola respiración. Yo y todo actor de teatro notamos cuando una parte se desentiende, cuando no has conseguido crear esa unidad.

-No cree, pero, por cómo habla del teatro y cómo se siente el teatro cuando se habla con usted o se lee sobre usted, el teatro parece una religión, no sé si verdadera.
-No me gustan las religiones. Pero es verdad que el teatro es una manera de vivir. Y eso es un poco lo que representa una religión para sus fieles.

-Conoció el éxito muy joven. Cuando te han repetido tantas veces que estás llena de talento, ¿cómo se maneja uno para no ser condescendiente con los demás? ¿Planchando en casa?
-No, no. Basta con Acordarse de las veces que te han dicho que tu trabajo no vale nada.

-Usted ha sido mujer de un solo hombre. Pero, oiga, ¿esto del teatro no era un nido de liberales y casquivanos?
-(Risas) Somos muy liberales. Tengo una manga anchísima para todo el mundo. Me abstengo mucho de jugar y de condenar a nadie. Supongo que eso se acerca bastante a ser casquivano.

-Aunque esto sea una entrevista supuestamente desenfadada, no me resisto a citar una frase suya referente a su marido que me parece una de las mayores declaraciones de amor que haya escuchado o leído nunca: “las cosas no pasaban hasta que no las compartíamos”.
-Es absolutamente cierto. Así que, desde que murió, no pasa nada.

-Le he oído decir que cuando le toca actuar se le pasan todos los males. ¿Recomendaría el teatro como terapia?
-Es una terapia para los que lo amamos, sin duda. Yo he visto verdaderos milagros sobre el escenario: enfermos de muerte que se transformaban en sus personajes y no volvían a ser enfermos hasta que se acababan los aplausos.

-Casi siempre ha interpretado a mujeres de carácter, pero su vida privada ha sido muy apacible. Es algo que solo es posible con talento, imagino, porque un común mortal se pregunta de dónde puede sacar esa tensión emocional.
-Ser géminis ayuda. Dicen que los signos dobles somos capaces de vivir dos vidas. Es verdad que llevo una vida privada apacible, monótona y aburrida. Para mí, la felicidad completa es estar en casa leyendo, estudiando o descansando. Necesito estar tranquila para volverme loquita sobre el escenario.

-Todo el mundo habla del excelente momento del teatro español, incluso en tiempos de crisis económica. ¿Será que forma parte del sistema de pan y circo?
-Hmmm… Yo creo que ha habido una saturación, que va a ir a más, de elementos tecnológicos (televisión, ordenadores, Internet…). Por eso, de unos años a esta parte se ha redescubierto el ocio tan placentero de un ser humano actuando para otros seres humanos. Eso ha dado lugar a que se produzcan un gran número de espectáculos de alta calidad. El teatro se ha dinamizado mucho y espectáculos de mucha calidad dramática tienen el respaldo del público.

-Pese a tanto premio, no parece que lo de retirarse vaya con usted, ¿o sí?
-No, pero no son los premios lo que te hace continuar. Lo que te hace continuar es tener salud, conservar la memoria, que te sigan proponiendo proyectos interesantes y que el público te siga queriendo.

jueves, 25 de marzo de 2010

RICARDO CASTELLA, GLADIADOR HUMORÍSTICO


Juan Ignacio Cortés. 21rs.

“Muchos políticos se han reído con nuestras parodias”
Ricardo Castella (Madrid, 1974) era un chico que hacía monólogos y guiones para programas humorísticos de la tele al que un día le pidieron que se pusiera delante de la cámara, tal vez porque no era tan feo y porque había hecho algo de teatro. Así llegó a protagonizar una sección de análisis político-humorístico en el programa Noche Hache y se hizo famoso, aunque no le guste. Luego ha hecho muchas otras cosas en la tele y, a finales del año pasado, presentó en el Teatro Alfil junto a otro monologuista, Juan Diego Martín, el espectáculo Cómico bueno, cómico muerto. Allí le pillamos, haciendo pruebas de sonido, para entrevistarle. Cuando le comentamos que se trata de una entrevista que intenta ser desenfadada y dicharachera, dice que se alegra porque no sabe hacer otras. La entrevista se anima tanto con risas e ironías que hasta se traspapelan preguntas. Ahí van algunas de las que sobrevivieron.

-Creo que era Gloria Fuertes quien escribió un poema que decía que su padre era ingeniero ingenioso. Usted pasó de lo de ingeniero y se quedó en ingenioso.
-Hubo un momento que estaba haciendo más de esto que de lo otro y una ingeniería de telecomunicaciones, así, como hobby, no he conocido nadie que se la saque.

-Para ser monologuista ¿hace falta talento o, simplemente, caradura?
-(Duda) Lo que hace falta es trabajo duro. Pruebas material ante gente y, si no le gusta, te deshaces de él. En nuestro mundillo se dice que un buen cómico no es el que escribe buenas bromas, sino el que es capaz de tacharlas para escribir mejores. A eso aspiramos.

-Esto de los monólogos es un invento yanqui, ¿no? ¿Se siente agente imperialista?
-Aquí hacemos una versión de aquello. Hemos empezado más tarde, ellos tienen muchos circuitos… Al final, casi todo lo que cogemos de allí lo hacemos nuestro. Mira la fiesta de Halloween, lo castellana que queda.

-Ha sido analista político en La Noche Hache y tertuliano del corazón en Tal cual lo contamos. ¿Quiénes son más verduleras: los políticos o los protagonistas de la información rosa?
-Matizo: Yo no he sido tertuliano del corazón, ¡Dios me libre! Yo tenía una sección de humor sentado al lado de tertulianos del corazón y he sobrevivido a eso. Me considero un gladiador. El problema es que la gente que se dedica a la política tiene responsabilidades y con que fueran la décima parte de verduleros de los otros ya sería para darles un toque. Trabajan con cosas importantes como para estar siempre yo-te-he-dicho-tú-me-has-dicho.

-¿Se hizo enemigos en aquella época o los políticos admiten que se rían de ellos?
-Saben que forma parte del juego. Tampoco lo que hacíamos nosotros era sangrante. Creo que muchos políticos se han reído con nuestras parodias. Ellos están obligados a dar una versión oficial muy políticamente correcta y formal, pero por dentro piensan lo que todos.

-En Noche Hache tenía pensado incluso fundar un partido político. ¿En qué ha quedado eso?
-Llegamos a formarlo y, en el último momento, no nos presentamos, porque no nos parecía serio. Hubo gente que le sentó mal que nos retirásemos. Eso da idea de lo contenta que está la gente con la clase política: “¿Unos cómicos? Me valen también”.

-En ese sentido, dice que la fama no le gusta. Que si pudiera haría su trabajo y luego se perdería en la multitud. En fin, permítame que lo dude.
-Lo más bonito que hacemos es que divertimos a la gente. Pero, una vez que terminamos el espectáculo… Bueno, si la gente te quiere dar las gracias, está bien. Pero no me interesa especialmente.

-En una entrevista se definía “dramaturgo, realizador, guionista de cine, actor, cómico y músico”. ¿Es pretencioso o es que en tiempos de crisis hay que diversificar el currículum?
-Eso era una descripción de mi compañero de espectáculo, Juan Diego Martín. Pero la mitad de las cosas que ponía no las hacía. Así que ahora estoy intentado hacerlas para estar a la altura del currículum que me hizo. Pero todavía me faltan varias.

-Ese espectáculo -Cómico bueno, cómico muerto- es de monólogos y lo comparte con otro monologuista. ¿Mejor mal acompañado que solo?
-Estoy muy bien acompañado. Hemos hecho muchos monólogos y había llegado el momento de hacer una cosa un poco distinta. Nos estamos divirtiendo bastante, pero no controlamos mucho lo que hacemos. Se puede decir que es un espectáculo fuera de control.

-¿Tienen un nombre para el nuevo formato? ¿Duólogos, tal vez?
-Podría ser. Pero hay monólogos también, ¿eh? Es un espectáculo de monólogos para la gente a la que no le gustan los monólogos, pero el teatro sí. Pero también un espectáculo de monólogos con un poco de teatro para la gente a la que le gustan los monólogos. Luego le hemos metido una parte musical que puede hacer que seamos odiados para toda la eternidad.

-Dicen que forma parte de un plan diabólico para conquistar Broadway. ¿Avanza la cosa? ¿Tiene ya planes para el día después de la conquista?
-Tenemos conquistada una acera de una calle de Madrid. Yo lo veo como algo gradual. Espero que no vaya a menos, porque nos quedaría algo así como una baldosa, y eso no sería una conquista, sino…

-Un chotis.
-…Sí, algo así. Nuestra idea es ir allí y hacerles lo que ellos llevan años haciendo. Hemos tragados muchos musicales de allí, que había muchas cosas que no se entendían, con esas traducciones… Todo ese sufrimiento hay que devolvérselo.

-¿Bromea cuando afirma que le daba pánico cantar y que ahora al público le da pánico que cante?
-Sí, nos daba miedo. Pero hemos pensado que es bonito compartir las emociones. Cuando estás incómodo dices: “que no sea yo sólo”. Estábamos incómodos por cantar y ahora vemos que todo el mundo está incómodo cuando cantamos. Eso nos hace sentir mejor. Nos relaja.

-Poniéndose trascendente, dice que el espectáculo es una reflexión sobre el talento y la falta de talento. ¿En cuál de esas dos mitades se inscribe?
-Es una reflexión sobre el talento. Pero como cantamos y tocamos en directo sin saber, al final, provocamos una reflexión sobre la falta de talento, pues la gente se queda diciendo: “pues es verdad que para esto hay que saber”. Hacemos buenos el resto de los musicales que hay. Tú vienes a ver esto y luego vas a ver cualquiera de los otros musicales que hay y seguro que te gusta.

miércoles, 24 de febrero de 2010

RAMÓN LANGA VERSUS BRUCE WILLIS

Juan Ignacio Cortés. 21rs.

Ramón Langa, actor y voz
“Con el doblaje se gana más, pero se vive mejor como actor”

A algunos –pocos– no les sonará ni su nombre ni su cara, pero sí su voz. Ramón Langa lleva más de 20 años doblando a Bruce Willis. De hecho, en algún momento ha declarado, medio en broma medio en serio, que él y Willis comenzaron su carrera juntos, pues comenzó a doblarle en su primer éxito, la serie Luz de luna. Pero, como dice Langa, él no está para hacer promoción de su doblado y su currículum como actor (de doblaje o no) es muy extenso. Dejó el doblaje –salvo en lo que refiere a Willis (vaya, otra vez sale este tipo a relucir)– hace más de 15 años y desde entonces ha alternado tele, teatro y cine con bastante fortuna, más de un premio a su labor y mucho reconocimiento del público. Lo último que ha puesto en cartel ha sido Sótano, un drama psicológico del Premio Nacional de Literatura Josep María Benet que estuvo en el Círculo de Bellas Artes y que seguramente comenzará en breve a girar por toda España. Atlético, tan impetuoso como su potente voz y un punto canalla, Ramón Langa no necesita abuela: aunque nació en Madrid, su familia proviene de Bilbao. Y, claro, eso marca.
-Creo que no nos conocemos, pero su voz me resulta familiar.
-Pues no sé de qué (risas). En fin, le he puesto la voz a Bruce Willis en unas cuantas películas. Puede que sea por eso, ¿no? Pero para que se haga promoción Bruce Willis hay que entrevistar a Bruce Willis.
-Asociación de ideas: conecte la frase: “usted es el actor que dobla a Bruce Willis” con alguna de las siguientes: a) que bien que la gente recuerde mi trabajo; b) esto ya ha dejado de ser divertido; c) oiga, que yo he hecho muchas otras cosas.
-Oiga, que yo ya he hecho otras muchas cosas.
-Dejó el doblaje hace unos añitos, salvo el de las películas de Willis. Dice que lo mantiene por cariño. ¿Sabe si es un cariño correspondido (por Bruce, me refiero)?
-Tengo entendido que es un cariño correspondidísimo, porque mandó un telegrama una vez a una oficina que tiene en Madrid agradeciendo la voz que tiene en España. A mí me extraña mucho que esta gente se ocupe de estas cosas, pero, por lo visto, es así.
-Y, dígame, ¿se vive mejor como actor de doblaje o como actor a secas?
-Eeeeh… Bueno, se gana más dinero con el doblaje, aunque ya no es lo que era. Pero se vive mejor de actor a secas.
-Para acabar con el tema: Su voz le ha dado de comer muchos años. ¿Tiene sus cuerdas vocales aseguradas, al igual que los futbolistas aseguran sus piernas?
-No, en absoluto. Bueno, me las aseguro con algún whiskyto por la noches (risas).
-Pasemos a otras cosas. A usted le metió el gusanillo de la actuación en el cuerpo su hermana, que dirigía obras infantiles en casa. ¿Ella también se ha dedicado al showbusiness o fue más lista y estudió para notarias?
-Ella se dedicó muchos años a grabar discos y canciones en su época romántica y hippie y luego le dio por ser lista y se puso a ganar dinero con sus empresas. Pero mantiene mucho en contacto con el arte.
-Y dígame, ¿le está agradecido o maldice la hora en que salió a escena en el salón de casa?
-Le estoy agradecido por aquello y por muchas otras cosas.
-Fue muy deportistas en su juventud y, por lo que se ve, se mantiene en forma. ¿Será que actuar es una modalidad deportiva?
-Desde luego, actuar es un entrenamiento deportivo muy bueno. Por otro lado, nunca he dejado de ser deportista. Pero el escenario es un gran ejercicio físico. Incluso en las obras en las que casi no te mueves, como Sótano.
-Por otro lado, en algún momento ha dicho que el principal recurso del actor es su sentido común.
-El sentido común es el principal recurso de cualquiera persona que quiera hacer las cosas bien.
-Uno de sus primeros papeles en cine fue en Conan, el Bárbaro. ¿Fue muy duro enfrentarse a Schwarzennegger?
-No, porque le vi sólo durante dos o tres veces durante el rodaje y no hablé mucho con él. Sólo dos o tres palabras. Yo era muy joven en aquella época. Tenía 21 años.
-Fue muy alabada su interpretación de Blasco Ibáñez, escritor y conocido vividor. ¿Algo en común?
-He leído sus novelas y soy también bastante vividor, como él. Pero no sé si tanto (risas).
-En Yoyes, ¿le salió el medio vasco que lleva dentro?
-Desde luego. También me supuso una nominación al mejor actor del cine vasco. Que luego se la llevó Unaix Ugalde. Muy merecidamente, por cierto. Pero bueno, ahí estuvimos.
-¿En qué otras cosas le sale ese medio vasco?
-En casi todas. La sangre es la sangre.
-Ha hecho muchos clásicos en teatro. ¿Es usted un caballero a la antigua usanza?
-Tengo días. Depende de la flor y del jardín. Hay días en que soy caballero a la antigua usanza y hay días en que me paso de moderno (risas). Lo que me gusta de verdad es la acracia.
-También fue presentador de televisión. ¿Polifacético o simplemente echao p´alante?
-Echao p´adelante. Trabajos alimenticios, que se dice.
-He visto su página web oficial y está llena de fotos suyas. ¿Narcisimo?
-Marketing puro y duro. A ver si alguna productora se fija en mí. Productora femenina, quiero decir (risas).
-Cumple este año los 50. ¿Empezando a vivir “la mitad de la vida”, que decía Alberto Cortez?
-Sí. Empezando a vivir la segunda oportunidad.

jueves, 7 de enero de 2010

MARTA RIVERA DE LA CRUZ, escritora y periodista polivalente


Juan Ignacio Cortés. 21 RS.
Decía Sabina que hay que espabilarse si eres trapecista. Lo mismo vale para los periodistas, que tienen que hacer de todo. Así que Marta Rivera de la Cruz ha tocado todos los palos en periodismo: cultura, moda, política… También como escritora. Aunque lo más conocido de ella son sus novelas, reconocidas con numerosas distinciones –desde el JB de novela corta a la edad de 26 añitos hasta la condición de finalista del Planeta en 2006, diez años después–, Rivera ha practicado también el ensayo y la literatura infantil. No le parece contradictorio colaborar con la COPE y El País al mismo tiempo: un ejemplo de tolerancia en esta época de trincheras. Acaba de publicar La importancia de las cosas.

Estudió para especialista en comunicación política. ¿No cree que últimamente, en la política de este país, reina la incomunicación?
En España, la comunicación política sigue siendo una asignatura pendiente para casi todos los partidos.

Desde muy joven la consideraron sobradamente preparada.
Bueno… habrá gente que sí, habrá gente que no. Yo considero que me queda mucho por aprender para estar preparada de verdad.

Colabora con El País y con la COPE al mismo tiempo. ¿Algo de esquizofrenia en estos tiempos de trincheras?
Para nada. Influye el hecho de que me dedico a géneros que no son muy conflictivos. En la COPE, trabajo en un magazine cultural y en El País hago reportajes. No hago información política, vaya.

Fue cronista de modas, pero, por lo que sé de usted, lo de antes muerta que sencilla no van con su persona.
¿Por…?

Parece una persona más sencilla que todo eso.
Sí, eso sí. Cuando empecé, hice bodas, bautizos y comuniones y todo lo que surgía. Hacer periodismo de moda me pareció muy divertido en su momento. Pero, si puedo elegir, no es lo que más me interesa.

Convertida en escritora de prestigio, no abandona el periodismo. ¿Es una adicción?
No sé si llega a la adicción, pero me gusta muchísimo. Además, mi género preferido, el reportaje, es una escuela buenísima para un escritor.

Menuda la que le tienen liada a usted por la cuestión del gallego.
La tienen ellos, yo no.

Pese a cualquier polémica, dicen que usted siempre deja amigos por donde pasa.
Me gusta llevarme bien con la gente. Y creo que hay muy poca gente con la que uno no pueda llevarse bien.

Finalista con 26 años del premio JB de novela corta, ¿se bebió todo el whisky que le regalaron?
Yo soy más de ginebra. Además, no me dieron whisky. Pensaba que sí que lo iban a hacer, e incluso tenía preparada una fiesta en casa, pero el whisky no llegó.

Abundando en el tema, escribió un libro sobre fiestas que hicieron historia. ¿Investigó también las resacas?
No puedo hacer un libro sobre las resacas porque se me ha adelantado Juan Bas con un libro fantástico que se llama Tratado de la resaca del amor en el que ha dicho todo lo que hay que decir sobre el tema.

Finalista del Planeta con El tiempo de los prodigios. ¿Cuáles son los prodigios de nuestro tiempo?
Personas concretas que trabajan por otros y se enfrentan a dificultades diarias, desde la pareja que se queda en paro y tiene que sacar adelante una familia hasta los miembros de órdenes religiosas que se juegan su vida en zonas del planeta por las que yo no iría ni aunque me pagaran en oro.

Esta novela, La importancia de las cosas, ¿le ha servido para descubrir qué cosas son importantes?
Creo que la suerte que he tenido es que siempre he sabido las cosas que importan de verdad: Los afectos que se van creando en la vida.

Un suicida, un hombre tímido que no se atreve a declarar su amor, un rector ambicioso. Sus personajes están llenos de dolor o pasión. ¿Son esos los mimbres de la vida?
El dolor, desde luego. La pasión, por supuesto. También el entusiasmo y el deseo de las cosas: la ambición bien entendida.

En sus novelas hay bastante de aventuras y se confiesa devota del género. ¿Cuál sería la aventura que le gustaría vivir en la vida real?
¡Uy, qué difícil! No sé… Una aventura relacionada con un viaje. Yo relaciono mucho la aventura con el traslado espacial.

En sus libros suele utilizar la técnica del relato dentro del relato. Al final, ¿qué tiene la literatura de laberinto y puzzle?
Todo. Más en mi caso. Yo cuando empiezo una novela nunca sé cómo va a acabar. Tengo que ir encontrando las piezas que me faltan para acabar el puzzle o las pistas que me permitan salir del laberinto.

jueves, 5 de noviembre de 2009

YLLANA TEATRO, UNA HIDRA DEL HUMOR


JUAN IGNACIO CORTÉS. Revista 21.

Cuando en 1991 Juan Francisco Ramos, Marcos Ottone, David Ottone, Joseph O’Curneen y Fidel Fernández formaron Yllana, un grupo de teatro basado en el humor gestual, no se esperaban el gran éxito que su propuesta ha tenido. Y no sólo como compañía de teatro. Los Yllana son propietarios del Teatro Alfil, uno de los pocos en los que te puedes tomar una cerveza mientras te ríes; producen y distribuyen montajes de otras compañías; representan actores; cogestionan el International Gag Institute (algo así como el Instituto Internacional del Chascarrillo)… La base de todo ello es su sentido del humor irreverente y corrosivo. Juan Francisco, que hace de portavoz de los cinco nos asegura que no le tienen respeto a nada. Como no podía ser menos, la entrevista transcurre entre sonrisas y risas. Se confiesan adeptos del reciclaje teatral, así que seguro que esta temporada pueden ver algunos de sus espectáculos en el Alfil o en algún local del resto de España, pues giran a menudo por los distintos circuitos teatrales del país. Si buscan reírse y los ven en cartel, no lo duden.

-¿Cuando montaron la compañía sus familiares y conocidos, ¿les dieron la enhorabuena o el pésame?

-Ni lo uno ni lo otro. Más bien lo aceptaron resignadamente. Siempre estábamos pidiéndoles favores: que si trajes, que si coches, que si dinero… Luego, cuando empezamos a invitarles al teatro, lo llevaron mejor. Eso nos dio fuerzas para seguir pidiéndoles.
-Los grupos de rock se separan por guerras de egos. Eso a ustedes no les afecta, parece.

-Los actores tenemos más ego que los rockeros. Lo que pasa es que uno de nosotros sabe artes marciales y hace que nos estemos calladitos, por lo que lo de la separación ni se plantea.
-¿Es el humor una venganza que se come fría, un escudo contra los golpes de la vida o un paño de lágrimas?
-Es un paño de lágrimas. Pero un paño que está lleno de mocos y, cuando te vas a limpiar, te manchas. Ahí está la gracia y, al mismo tiempo, la desgracia. El humor nace muchas veces de reírse de la desgracia.
-Hablando del tema: la pregunta del millón: ¿Es más fácil hacer reír que hacer llorar?
-Es mucho más difícil hacer Reír. Mire, vivimos de esto y tenemos que defenderlo como sea.
-¿Para hacer reír hace falta sólo un poco de morro o esto es una cosa muy seria?
-Es una cosa muy seria. Es verdad que para hacer reír hay que echarle morro, pero de una forma muy seria. Hace falta tener talento y saber comunicar desde un punto de vista. En ese sentido, Yllana ha sabido encontrar un sello que nos identifica. A nosotros nos gusta reírnos de cosas de las que a no todo el mundo le gusta reírse. Y eso le ha gustado al público.
-Seguimos con la filosofía del humor: ¿qué les ha hecho reír más en el último año?
-Nos ha hecho gracia que siempre nos hemos quejado de la crisis del teatro y, ahora que todo el mundo está en crisis, resulta que el teatro no. La crisis le ha sentado bien al teatro, porque la gente quiere ir al teatro a reír. Es una contradicción, pero el mundo del teatro es así.
-¿Y qué les ha hecho llorar?
-Los ayuntamientos, que no nos pagan. Pero no sólo es que no nos paguen, sino que ya están contratando otro espectáculo cuando todavía no nos han pagado el anterior.
-Su espectáculo 666, tal vez el más conocido, lo llevan reponiendo desde el 98. ¿Son los reyes del reciclaje teatral?
-Absolutamente . Ahora empezamos la cuarta temporada en Madrid. Pero es un espectáculo que ha tenido muy buenas críticas y que es muy bueno. Recientemente, hemos estados en el festival Fringe de Nueva York y hemos tenido reseñas en el New York Times, y hay ofrecimiento para presentarlo en el off-Broadway. Eso es un sueño.
-Producen espectáculos propios y ajenos, representan a actores, distribuyen espectáculos, actúan alrededor del mundo… ¿Para cuándo la salida a bolsa?
-Intentamos buscarnos la vida. Resulta difícil ganar dinero para mantener todo lo que Yllana es. Resulta que, buscando dinero, hemos encontrado un filón. No sólo económico, sino también artístico. Hemos creado un estilo, una nueva forma de hacer comedia, un nuevo formato de compañía comercial que está más cerca de la vida cotidiana del espectador.
-Con tanto como ha llovido, cuando presentan un nuevo espectáculo, ¿van de sobraos, convencidos del éxito, o sienten el cosquilleo de los nervios?
-Siempre. Y no es un cosquilleo. Es –perdón por la palabra, pero es que no hay otra más adecuada– acojone. Siempre estás ante el paredón. Y, cuanto más profesional te haces, más.
-Han llegado a ponerles a ustedes una bomba en el Teatro Alfil. Oiga, hay gente que no sabe aguantar una broma, como decía Gila.
-Es cierto. Lo curioso es que el tipo sólo quería gastar una broma y se le fue un poco la mano. Al menos, eso fue lo que declaró. En fin, la cosa no pasó de un susto y se ha quedado en anécdota, afortunadamente. Una anécdota que Yllana nunca ha querido explotar.
-Hablando de bombas, no me extraña que no quieran explotarla.
-Claro, claro, mejor que no explote.
-No contentos con sacar adelante una compañía y un teatro, organizan ustedes un Festival Internacional del Humor. ¿Hay tanto motivo de risa?
-La gente está deseosa de reír. El 75% de la cartelera de Madrid tiene que ver, de un modo u otro, con la comedia. Hay mucha gente que descubre el teatro por la risa, y eso es bueno.
-Además, cogestionan el International Gag Institute, para enseñar a utilizar el humor a actores, escritores y demás agentes creadores. Oiga, pero, ¿eso se puede aprender?
-Nosotros también nos hicimos esa pregunta. Entonces, empezamos a investigar sobre lo que hacíamos, y vimos que hay experiencias parecidas en otros países. Nos importaba sobre todo que la gente aprendiese no sólo a resultar cómico, sino a montar un espectáculo de comedia.
-Entonces, alguien les puede mandar a su cuñado o a su suegra para que aprendan a contar chistes o, por lo menos, para que se tomen la vida de una manera menos tremenda.
-Puede hacer eso o mandarles a la mierda. Son dos opciones: “o te vas a la mierda, o te vas al IGI, a ver si te enseñan un poco de humor”.
-En su publicidad, dicen que el Instituto está abierto a políticos y militares. ¿Alguna petición?
-De hijos. Hubo hijos de militares e hijos de políticos que nos pidieron el ingreso, pero les hicimos un examen de mínimos y no lo pasaron.
-Con todo este activismo en torno al humor, a veces parecen adalides de una cruzada o como partisanos de una revolución. No sé si se identifican con estas imágenes.
-En el sentido de lucha, sí. Nosotros tenemos que luchar continuamente para llegar a fin de mes. Eso sí, no cortamos cabezas, ni fusilamos a nadie.

jueves, 15 de octubre de 2009

JOSÉ LUIS CUERDA: VITICULTOR Y CINEASTA.


JUAN IGNACIO CORTÉS. Revista 21.

“La euforia que da el alcohol a mí me las proporciona la vida en sí”
“Me sale lo extremoso”

Asegura que es prácticamente abstemio, pero nos encontramos con él rodeado de vinos, en una presentación del vino de ribeiro en un conocido hotel madrileño. Y es que José Luis Cuerda, el director de Amanece que no es poco, El bosque animado o La lengua de las mariposas, por citar sólo algunas de sus películas, se ha metido a viticultor con la misma pasión con la que ha hecho todo en la vida, aunque le recomendasen dejar el seminario “por tibio”. Un hombre lleno de contradicciones, ¿no? Él mismo admite –y con orgullo – que su vida está hecha de eses. Socarrón y lleno de sorna, su enorme humanidad se cabrea cuando habla del mal estado de un cine español que, aunque no tenga claro lo que es, sí que tiene claro que lo están queriendo matar. Tiene preparada una adaptación de El hereje, la novela de Delibes, que no sale adelante porque necesita mucho dinero, pero no desmaya y asegura que, a sus 62 años, si la salud se lo permite tenemos Cuerda para rato.
-¿Es usted un castellano-manchego travestido de gallego o un gallego que nació en Castilla-La Mancha por error?
-Tampoco soy castellano-manchego. Yo soy preconstitucional, así que soy de Albacete, un sitio buenísimo para nacer porque, como puede hacer un frío horroroso o un calor insoportable, uno se acostumbra a atemperarse. Aunque yo eso lo consigo a veces con dificultad y me sale lo extremoso. Luego, soy gallego adjunto por vocación.
-Comenzó a estudiar Derecho, pero aquello salió más bien torcido, ¿no?
-Lo torcí yo mismo. Me di cuenta de que era una soberana tontería estudiar Derecho en aquellos momentos, porque el Derecho no existía como tal en la dictadura.
-También estuvo en el seminario, pero lo dejó. Una pena, porque con esa barba da usted muy bien como misionero.
-Mis ciclos son de tres años. Estuve tres años en el Seminario, tres años estudiando derecho, y así… No estaba muy dotado para aquello, aunque me encontraba bien allí. Sin embargo, al terminar tercero, me dijo el rector que ese curso me había notado un poco tibio y que me lo pensase. Me quedé perplejo. Luego reaccioné y me quedé… ¡tibio! ¡Mira que decirme eso a mí, que siempre he sido un apasionado!
-Dio clases de cine en la Universidad de Salamanca. Con sus antecedentes, no sería muy estricto con sus alumnos, imagino.
-Pues sí que lo era, porque yo soy un sieso en la cosa de la enseñanza, aunque en lo personal yo creo que soy simpático y hasta dicharachero.
-Ha cultivado el humor absurdo en películas míticas como El bosque animado y Amanece que no es poco. ¿Seguimos siendo un país de risa y pandereta?
-De risa, me temo que sí. Pero en el sentido de un país risible, lo cual no es sano, sino triste más bien. Pero los hay de mucha más risa. Lo de Italia con Berlusconi es de descojone.
-Amanece que no es poco es una película de culto para muchos. Sincérese: ¿Es el guión una inspiración divina?
-Seguramente, sí. Si Dios está en todas partes, seguro que estaba en el sitio donde yo me sentaba a pensar para ver qué escribía en el guión, soplándome cosas al oído. Ese sería uno de sus actos más bondadosos, benignos y livianos.
-En cualquier caso, no será un plagio de Faulkner.
-Eso ya sí que no. Yo a Faulkner lo respeto mucho.
-Coincidiendo con el 20 aniversario de la película se ha puesto en marcha una ruta turística por los pueblos en que se rodó. ¿Para cuándo el parque temático?
-¡Si ya está medio hecho! Han puesto esculturas para que te hagas una foto en la moto con sidecar, o asomes la cabeza y te retrates como el viejo que habla con las calabazas.
-Hace poco hizo unas declaraciones suyas muy rotundas, en las que decía que el cine español se muere. ¿Practicando el catastrofismo, como el PP?
-Más que se muere, lo están intentando matar. No el Ministerio de Cultura, no diría yo eso. Pero sí que se va a terminar haciendo exclusivamente el cine que quieren las televisiones. UTECA, la asociación de las llamadas televisiones comerciales, lleva por lo menos una década diciendo que el cine español es una mierda, que no hay que verlo y que lo pagamos entre todos. Esto es una mentira. Por otra parte, me gustaría saber qué el cine español. ¿El de Almodóvar? ¿El de Amenábar? ¿El de Garci?
-Estas declaraciones me hacen preguntarme si no estará pensando en retirarse.
-En absoluto. Pretendo permanecer aquí, pero sin tener que hacer estupideces como las que imaginan algunos directivos de televisión.
-Entonces, tenemos Cuerda para rato.
-No lo sé. Depende de la naturaleza humana. Yo ya tengo enfermedades y todo. Pero no quiero dar pistas no sea que me envenenen.
-Pasemos a cosas más gratas. En los últimos años se ha metido a usted a viticultor. Sin embargo, afirma que no bebe casi nunca. Claro, en casa del herrero, cuchillo de palo.
-A los 12 años me diagnosticaron una úlcera de duodeno por la cual, a los 21, me libré de hacer la mili. En agradecimiento, hice casi promesa de ser abstemio. No bebo mucho, aunque, ahora, con la bodega, algo más. A mí, las euforias que puede producir el alcohol me las da la vida en sí. No necesito elementos químicos que lo potencien. Pero beber prudencialmente está bien, ¿eh? No voy a tirar piedras contra mi propio negocio.
-¿Es el vino un refugio económico para escapar de la agonía del cine o un simple recurso para olvidarla?
-Es una inversión que intento que no me cueste dinero y que produce una plusvalía enorme que son los amigos.
-Aunque afirme que no se emborracha, da usted la imagen de bon vivant. Tal vez los vicios van por otro lado, entonces. No sé si son confesables.
-No te quepa duda de que van por otro lado y de que no son confesables.
-Ha admitido ante algún periodista que su vida ha ido haciendo eses. Ahora, esa tendencia se incrementará.
-Sin duda. Pero son eses placenteras. Las líneas curvas son mucho más voluptuosas que las rectas.



And IF HIM is FINISHED I GIVE MORE! (CORD, he did NOT COME)

José Luis Cord, director of movies and vinegrower (among others things) "The elation that gives the alcohol to me provides them me the life in itself" "leaves Me the vehement thing" Assures that is practically abstemious, but we find us with him surrounded by wines, in a presentation of the wine of ribeiro in an acquaintance hotel of Madrid. And the fact is that José Luis Cord, the director of Wakes up that he is not little, The animated forest or The tongue of the butterflies, by citing only some of their movies, has been put vinegrower with the same passion with the one that has done all in the life, although they recommended to leave the seminar "by tepid". A full man of contradictions, ¿not? He himself admits –and with pride – that its life is done to go. Sarcastic and full of sarcasm, its enormous humanity themselves cabrea when speaks of evil state of a Spanish movies that, although he have not clearly what is, yes that he has clear that they are wanting it to kill. It has prepared an adaptation of The heretic, the novel of Delibes, that does not do well because needs a lot of money, but does not dismay and assures that, to its 62 years, if the health is permitted we have it Cord for while. -¿Are you a Spaniard-of la mancha transvestite of spaniard or a spaniard that was born in Castile-The Spot by mistake? -I am neither Spaniard-of la mancha. I am preconstitucional, so I am of Albacete, an excellent place to be born because, as can do a horrible cold or an unbearable heat, one is accustomed to be tempered. Although I that it with himself at times with difficulty and the vehement thing leaves me. Then, I am enclosed spaniard by vocation. -It began to study Right, but that turned out well twisted, ¿not? -I twisted it i. I realized that was a sovereign foolishness to study Right in those moments, because the Right did not exist like such in the dictatorship. -Also it was in the seminar, but left it. A grief, because with that beard give you very well as the missionary. -My cycles are of three years. I was three years in the Seminar, three years studying right, and thus… was Not very gifted for that, although found me well there. Nevertheless, upon finishing third, told me the rector that that course had noted me a little tepid and that thought it me. I remained puzzled. Then I reacted and I remained… ¡tepid! It looks that to tell me that to me, that always I have been an in love! -He gave classes of movies in the University of Salamanca. With his antecedents, he would not be very strict with his students, I imagine. -Well yes that was him, because I am a sieso in the thing of the teaching, although in the personal thing I believe that I am nice and even dicharachero. -He has cultivated the absurd humor in mythical movies as The animated forest and he Wakes up that he is not little. We continue being a country of laughter and tambourine? -Of laughter, I am afraid that yes. But in the sense of a risible country, which is not healthy, but sad more well. But there are them of a lot of more laughter. It of Italy with Berlusconi is of descojone. -Wakes up that is not little is a movie of worship for many. Sincérese: Is the hyphen a divine inspiration? -Surely, yes. If God is everywhere, sure that was in the place where I sat down me to think to see what wrote in the hyphen, blowing me things to the ear. That would be one of its light and benign, kinder acts. -In any case, will not be a kidnapping of Faulkner. -That already yes that not. I to Faulkner it respect a lot. -Coinciding with the 20 anniversary of the movie has itself placed in motion a tourist route by the towns in which rolled itself. For when the theme park? -¡If already is done middle! They have placed sculptures so that take you a picture in the motorcycle with sidecar, or appear the head and portray you as the old one that speaks with the pumpkins. -It does little did some very flat its statements, in which said that the Spanish movies dies. Practicing the alarmism, as the Popular Party? -More than dies, they are trying it to kill. Not the Department of Culture, would not say I that. But yes that is going to finish doing exclusively the movies that want the televisions. UTECA, the association of the calls commercial televisions, carries at least a decade saying that the Spanish movies is a crap, that not one must see it and that we pay it among all. This is a lie. On the other hand, i would like to know what the Spanish movies. That of Almodóvar? That of Amenábar? That of Garci? -These statements cause they ask me me if will not be thinking about being withdrawn. -At all. I intend to remain here, but without having that to do stupidities as the ones that some executives of television imagine. -Then, we have Cord for while. -Do not I know it. Depends on the human nature. I already have illnesses and all. But I do not want to give trails be not that they poison me. -We pass to more pleasing things. In recent years has been put to you to vinegrower. Nevertheless, it affirms that does not drink almost never. Clearly, at home of the blacksmith, knife of stick. -At the age of 12 they diagnosed me an ulcer of duodenum by which, to the 21, I freed me to do the military service. In gratitude, I did almost abstemious promise to be. I do not drink a lot, although, now, with the wine cellar, something more. To me, the elations that can produce the alcohol me gives them the life in itself. I do not need chemical elements that promote it. But to drink sensibly is well, ¿eh? I am not going to throw stones against my own business. -¿It is the wine an economic refuge to escape from the agony of the movies or a simple resource to forget it? -It is an investment that try that me not money cost and that produces an enormous capital gain that are the friends. -Although it affirm that itself does not get drunk, give you the image of bon vivant. Perhaps the vices go on the other hand, then. I do not know if they are confesables. -Not doubt fit you that they go on the other hand and of that they are not confesables. -It has admitted before some journalist that their life has gone causing going. Now, that tendency will be increased. -Without doubt. But they are to go pleasant. The lines curves are a lot more voluptuous than the straight lines.


jueves, 10 de septiembre de 2009

LUIS TOSAR: ACTOR PRODUCTIVO.


"LOS ACTORES TENEMOS DEMASIADO TIEMPO LIBRE"
Su rostro figura en muchas de las mejores películas españolas de los últimos años. Pese a ello, a él le siguen gustando los experimentos. Como la cinta 18 comidas, en cuya rueda de prensa de final de rodaje le pillamos: un filme basado en la capacidad de improvisación de los actores que previsíblemente se estrene hacia finales de este año. O sus nunca interrumpidas incursiones en el mundo del teatro-cabaret y la música. Aunque pueda parecer un tipo duro, se ríe, y mucho, durante la entrevista. Sabemos que a muchas lectoras les hubiera gustado estar presentes en nuestro encuentro. Ante la imposibilidad de ello, les dejamos el consuelo de sus palabras.

En foros de Internet las mujeres tienden a hablar de su físico y los hombres destacan más su categoría como actor. ¿Con qué se queda?
Ehhh… Con las mujeres, siempre.

Hay quien se dedica al arte para ligar, pero a usted no le haría falta.
¡A mí me hacía mucha falta! Nunca me había comido un colín antes de empezar a hacer teatro y televisión. Admiraba a los guitarristas de rock´n´roll porque se llevaban a las chicas.

Los críticos destacan la solidez de sus interpretaciones y usted se define como autodidacta. ¿Ser buen actor es una cuestión de sentido común?
Sí, sí, totalmente. Muchas veces, el primer impulso es el válido. Al final, se trata de actuar como lo harían miles de personas que están a tu alrededor.

Dice que como actor prefiere el drama ¿Es tan difícil hacer reír?
Es un don especial que sólo tienen unos cuantos actores y actrices que son muy buenos haciendo comedia. El resto, contamos algún chiste.

Sin embargo, comenzó haciendo de payaso en cumpleaños infantiles.
Sí, pero lo tuve que dejar porque no era demasiado gracioso. Entre eso y que odiaba a los niños…

Tenía un grupo de teatro-cabaret, los Magical Brothers. ¿Algún truco en especial?
De hecho, el espectáculo era un show de magia mal hecha. El truco era la improvisación y tener morro para salir al escenario sin haber ensayado.

También tiene una banda de rock, The Ellas. ¿Un tipo inquieto, tal vez?
Me gusta mantener las cosas con las que empecé, y he tenido una banda desde hace más de 20 años, cuando aún vivía en Lugo.

Desde que debutó en el cine no ha parado de hacer películas ¿De dónde saca el tiempo?
Entre un rodaje y otro hay muchos más paréntesis de los que pueda parecer. De hecho, los actores tenemos demasiado tiempo libre para darle vueltas a la cabeza. Es mejor hacer cosas que volverte loco.

Su última película, 18 comidas, está basada en buena parte en la improvisación. ¿Le gustan los experimentos?
La verdad es que sí, y más en cine. Casi todas las películas se hacen con una mecánica muy manida, y la oportunidad de hacer algo nuevo mola. La incertidumbre está muy bien. Sobre todo, porque cuando haces películas de forma convencional, la incertidumbre también es total.

Además es productor. ¿Da para tanto ser actor?
Es una especie de estupidez que hace uno: reinvertir lo que ha ganado como actor en películas que no dan un duro. Pero si no lo hacemos productoras pequeñas y con un criterio peculiar, estas pelis no se hacen.

¿Dan para tanto unas comidas como para hacer una peli en torno a ellas?
¡Y para más! Yo no sé en el resto de España, pero en Galicia, todo pasa en torno a la comida: los negocios, las relaciones sentimentales y familiares…

¿Recuerda alguna comida que marcase su vida?
Todos los hitos importantes de mi vida han estado rodeados de comida.

Se comprometió con la movilizaciones contra la catástrofe del Prestige y contra la guerra de Irak. ¿Es rebelde porque el mundo le ha hecho así?
Soy rebelde porque el PP me hizo así, básicamente. Es algo coyuntural. No tengo vocación de estar dando la brasa todos los días. No me apetece y, además, le resta valor. Pero en lo del Prestige había que estar y ahí seguimos, trabajando en un proyecto cinematográfico en torno al tema.

A menudo le preguntan por Hollywood, pero parece que dar el salto le da pereza. ¿No será que prefiere el salto del tigre?
Hombre, es más peligroso, pero más excitante. Si surgen proyectos de interés los haré, pero lo de irme allí a labrarme un futuro ya no es para mí. Si hubo un momento para ello, pasó.

Dos actores españoles con Óscar en dos años y aquí en casa la industria por los suelos. ¿Son los actores lo mejor del cine español?
No lo creo. Lo que puede pasar es que la evolución de los actores ha sido mejor. Ha habido más esfuerzo que en otros sectores. En la producción nos hemos quedado anclados en un modelo que no funciona.


LUIS TOSAR: PRODUCTIVE ACTOR. "THE ACTORS we HAVE TOO MUCH FREE TIME" Its face figure in many of the better Spanish movies of recent years. Despite it, to they continue he him liking the experiments. As the tape 18 foods, in whose filming end press conference we catch him: a film based on the capacity of improvisation of the actors that previsíblemente premiere itself toward ends of this year. Or its never they interrupted incursions in the world of the theater-cabaret and the music. Although a hard type can seem, laughs, and a lot, during the interview. We know that to many readers he to have liked been present in our encounter. Before the impossibility of it, we leave them the consolation of its words. In forums of Internet the women tend to speak of their physicist and the men emphasize more their category as the actor. With what remains? Ehhh… With the women, always. There is who is dedicated to the art to tie, but to you not lack would do him. A lot of lack did me me to! Never a colín had eaten me before beginning to do theater and television. It admired the guitarists of rock´n´roll because were carried the girls. The critics emphasize the solidity of its interpretations and you is defined like self-taught. Being good actor is a question of common sense? Yes, yes, completely. Many times, the first impulse is the valid one. In the end, is a matter of acting as thousands of people would do it that are to your around. It says that as the actor prefers the drama ¿he Is so difficult to cause to laugh? He is a special gift that only have a few actors and actresses that are very good doing comedy. The remainder, we count some joke. Nevertheless, it began doing of clown in childlike birthday. Yes, but I had to leave it because was not too funny. Between that and that hated the children… Had a group of theater-cabaret, the Magical Brothers. Some trick especially? In fact, the spectacle was a show of badly done magic. The trick was the improvisation and to have nose to leave to the setting without to have practiced. Has also a band of rock, The They. A restless type, perhaps? I like to maintain the things with the ones that began, and I have had a band since over 20 years ago, when still lived in Lugo. Since it debuted in the movies has not stopped to do movies ¿from where removes the time? Between a filming and another there are many more parenthesis of the ones that can seem. In fact, the actors we have too much free time to turn over the head. It is better to do things that to go crazy. Its last movie, 18 foods, is based on good part in the improvisation. He they like the experiments? The truth is so and more in movies. Almost all the movies are done with a mechanics very den, and the somewhat new opportunity to do grind. The uncertainty is very well. Above all, because when you do movies of conventional form, the uncertainty is also total. Besides is a producer. He gives for so much be an actor? He is a species of stupidity that does one: to reinvest what has earned as the actor in movies that do not give a hard one. But if it do not we do small production companies and with a peculiar criterion, these pelis are not done. They give for so much some foods as to do a peli around them? And for more! I do not know in the remainder of Spain, but in Galicia, all passes around the food: the business, the family and sentimental relations… It recalls some food that marked its life? All the important milestones of my life have been surrounded by food. Compromised with the mobilizations against the catastrophe of the Prestige and against the war of Iraq. Is a rebel because the world has done him thus? I am a rebel because the Popular Party did myself thus, basically. Is somewhat current. I do not have vocation to to be giving the ember every day. Me does not desire and, besides, value subtracts him. But in that business about the Prestige there was that to be and there we continue, working in a film project around the theme. Often they ask him for Hollywood, but seems that to give the leap gives him laziness. It will not be that prefers the leap of the tiger? Man, is more dangerous, but more stimulating. If projects of interest arise I will do them, but it to go me there to work me a future no longer is for me. If there was a moment for it, passed. Two Spanish actors with Oscar in two years and here at home the industry by the floors. They are the actors the best of the Spanish movies? It do not I believe. What can happen is that the evolution of the actors has been better. Has had more effort than in other sectors. In the production we have remained anchored in a model that does not function


martes, 23 de junio de 2009

FERNANDO DELGADO, ENTRE EL MICRÓFONO Y LA... PLUMA.

“Ojalá fuera poeta y mi novela fuese un canto”
Es el hombre que despedía los telediarios del fin de semana con citas literarias y el hombre que en A vivir que son dos días animaba las mañanas radiofónicas del fin de semana. Confiesa que tanto trabajo en festivo perjudicó seriamente su vida social. Pero Fernando Delgado es mucho más. Nacido en Santa Cruz de Tenerife y periodista de casi toda la vida, fue director de Radio 3, de RNE y de Tele Expo en Sevilla. Fue también consejero de RTVE y hoy, además de seguir moviéndose como pez en el agua por las ondas de la radio, que define como su medio natural, continúa aspirando aspira a ser poeta y es un consolidado novelista, como testimonian los numerosos premios recibidos por sus obras narrativas. Aunque se define como extrovertido, contesta a las preguntas de forma pausada, reflexiva, y sonríe más que se ríe. Tal vez resabios de la época en que ejerció de profesor, más que responder a las preguntas, dicta sus respuestas al periodista. Quiere ser exacto en la forma y en el fondo. Lo pueden comprobar en sus novelas, al amparo de la presentación de la última de las cuales le entrevistamos. Seguro que en cualquier librería pueden encontrarla. Se llama De una vida a otra.

-Para empezar, una curiosidad: En su opinión, ¿un canario es un español con acento latinoamericano o un latinoamericano con nacionalidad española?
-(tras la risa inicial, un buen periodo de duda) Lo diría de otra forma… Un canario es un español con acento canario que se reconoce en la música del habla de Latinoamérica.

-Ya sabe lo que nos gustan a los periodistas las etiquetas. ¿Usted, con cuál se siente más cómodo: poeta, novelista o periodista?
-Muchas veces me han preguntado a quién quiero más, si a papá o a mamá, pero además usted ha incluido también a la abuela. Por otra parte, ojalá fuera poeta.

-¿Se sentía más cómodo en la seriedad de los telediarios o en el hedonismo de A vivir que son dos días?
-(duda) La radio es mi medio natural. Me ha querido ella más que yo a ella. Pero la televisión fue para mí una breve experiencia muy grata.

-En cualquier caso, parece que a usted le iba lo de trabajar los fines de semana. ¿Falta de vida social?
-Bueno, lo que pasó es que los fines de semana de trabajo casi acaban con mi vida social. Me desconecté muchísimo de muchos amigos.

-Siendo el responsable de una sección que se llama Diario de un mirón imagino que su película favorita es La ventana indiscreta.

-(risas) No exactamente. Soy una persona discreta.

-Su papel en Hora 25 es un poco delicado, porque, con la verborrea de los contertulios, no le deja a usted casi tiempo para leer los titulares, ¿no le estresa?

-Sí, pero me estresan más los periódicos, que suelen llegar tarde, como si se estuvieran pensando mucho sus primeras.

-Sin embargo, el periodismo de hoy no parece especialmente sereno, ni reflexivo.

-Tampoco lo es la sociedad, y menos la política.

-Usted ha reivindicado, en ese sentido, el valor de la ironía y el respeto, pero cuando uno oye la radio, ve mucho frentismo.

-Sí. Nos hace falta sentido del humor y tolerancia, que no abundan. Tenemos que aprender a reírnos de nosotros mismos.

-Cambiemos de tercio: La crisis nos está estropeando la economía, la política y usted publicando novelas. Me recuerda un verso de Silvio Rodríguez: “la ciudad se derrumba y yo cantando”.

-Ojalá mi novela fuera un canto. Es un ejercicio de memoria para mí necesario y, en todo caso, una reflexión sobre el destino, que no sobra en tiempo de crisis. Sobre todo, en una crisis como esta, que afecta tanto a los inocentes.

-Son malos tiempos para la lírica, ¿no?

-Bueno, la mejor lírica se ha dado siempre en los malos tiempos.

-La historia de su última novela arranca en un internado, pero usted tiene más bien pinta de haber ido a colegio de pago.

-(risas) Bueno, en ese internado fui profesor, y no alumno. El protagonista de la novela tiene dos infancias: la del internado y la anterior. Y sí, hay más de la mía en la anterior que en la del internado.

-Sus novelas –muchas, al menos– abordan el problema de la identidad. ¿Son una forma de buscar de la suya?

-No deliberadamente. Me sorprende luego lo que hay en los personajes que tiene que ver conmigo. Pero no uso la literatura como desahogo, porque soy de natural extrovertido. Mi introversión es muy controlada, y es la que se escapa en las novelas.

-En las notas de la última dice usted que De una vida a otra es una novela sobre las peripecias de la identidad, pero también un relato sobre los caprichos del destino. ¿Hasta que punto nuestra identidad es nuestra o, precisamente, un capricho del destino?

-Nuestra propia biografía, a veces, nos la hacen los otros. No es lo mismo nacer en Canarias junto a una playa que en Soria en invierno.

-Por lo que he leído sobre la novela, de su argumento se desprende que también la mentira forma parte de la identidad.

-Por supuesto. A veces, más que lo que se tiene por verdades. Vargas Llosa ha teorizado muy bien sobre eso, sobre la verdad de las mentiras.

-Me llama la atención el título, ¿acaso considera que las personas tenemos varias vidas, como los gatos?

-Sí, sí. Lo peor sucede cuando alguien se siente un hombre de una pieza. Nuestra escultura ha sido construida con materiales muy diversos.


"I hope was a poet and my novel were a song"
Is the man that said good-bye the news programs of the weekend with literary appointments and the man that in TO live that are two days encouraged the radio tomorrows of the weekend. It confesses that so much work in festive damaged seriously its social life. But Fernando Thin is a lot more. Born in Holy Cross of Tenerife and journalist of almost all the life, was a director of Radio 3, of RNE and of Television Expo in Seville. It was also counselor of RTVE and today, besides continuing being moved as fish in the water by the waves of the radio, that defines like its natural middle, he continues aspiring he aspires to be poet and he is a consolidated novelist, as testify the numerous prizes received by their narrative works. Although it is defined like extrovert, answers to the down, reflexive questions of form slowed, and sonríe more than laughs. Perhaps unpleasant aftertaste of the epoch in which exercised of professor, more than responding to the questions, dictates its answers to the journalist. Wants to be exact in the form and in the fund. They can verify it in their novels, covered by the presentation of the last one of which we interview him. Sure that in any bookstore they can find it. It is called Of a life to another.

-To begin, a curiosity: In his opinion, ¿a canario is a Spaniard with Latin-American accent or a latin-American with Spanish nationality? -(After the initial laughter, a good period of doubt) would tell Him of another form… A canario is a Spaniard with accent canario that is recognized in the music of the speech of Latin America.

-Already he knows what we they like the journalists the labels. You, with which feels more comfortable: poet, novelist or journalist? -Many times have asked me who do I want more, if to dad or to mom, but besides you have included also the grandmother. On the other hand, I hope was a poet.

-¿He felt more comfortable in the seriousness of the news programs or in the hedonism from TO live that are two days? -(Duda) The radio is my natural middle. She has wanted me more than I to her. But the television was for me a brief very pleasing experience.

-In any case, seems that to it went him you to work weekends. It lacks of social life? -Good, what happened is that weekends of work almost to put an end to my social life. I disconnected me a lot of many friends.

-Being the responsible for a section that is called Daily of a nosey one I imagine that its favorite movie is The indiscreet window. -(Risas) Not exactly. I am a discreet person.

-Its role in Hour 25 is a little delicate, because, with the verbosity of the companions, him do not you leave you almost time to read the holders, ¿does not stress him? -Yes, but the newspapers stress me more, that are used to arriving late, as if they were thinking a lot their first.

-Nevertheless, the journalism of today does not seem especially serene, neither reflexive. -Neither the company is it, and except the politics.

-You have claimed, in that sense, the value of the irony and the respect, but when one hears the radio, sees a lot of frentismo. -Yes. It causes lacks us sense of humor and tolerance, that do not abound. We have to learn to reírnos of ourselves.

-We change the subject: The crisis is damaging us the economy, the politics and you publishing novels. A verse recalls me of Silvio Rodriguez: "The city collapses and I singing". -I hope my novel was a song. It is an exercise by memory for me necessary and, in every case, a reflection on the destiny, that does not exceed in time of crisis. Above all, in a crisis as this, that affects so much to the innocent.

-Are evils times for the lyric, ¿not? -Good, the best lyric has been given always in the bad times.

-The history of its last novel starts in a boarding school, but you have more well paints of to have gone to school of payment. -(Risas) Good, in that boarding school I was a professor, and not student. The protagonist of the novel has two infancies: that of the boarding school and the previous one. And yes, there is more than mine in the previous one that in that of the boarding school.

-Their novels –many, at least– they undertake the problem of the identity. They are a form to seek of his? -Not deliberately. It surprises me then what there is in the personages that has to see with me. But not use the literature as relief, because I am of natural extrovert. My introversion very is controlled, and is the one that escapes in the novels.

-In the notes of the last one say you that Of a life to another is a novel on the vicissitudes of the identity, but also a story on the whims of the destiny. Until point our identity is ours or, exactly, a whim of the destiny? -Our own biography, at times, they do it us the other. It is not the same thing to be born in Canaries next to a beach that in Soria in winter.

-For which I have read on the novel, of its argument is removed that also the lie forms part of the identity. -Of course. At times, more than what considers itself truths. Steep slopes Llosa has theorized very well on that, on the truth of the lies.

-The attention calls me the title, ¿perhaps considers that the people we have several lives, like the cats? -Yes, yes. The worse thing happens when someone feels a man of a piece. Our sculpture has been built with very diverse materials.



miércoles, 13 de mayo de 2009

PACO LEÓN: UN CAMALEÓNICO ACTOR.


Corría el año 2004; Paco León en aquel momento triunfaba en su recordado papel como Remedios Cervantes, presentando los distintos estrenos de cartelera.

PACO LEON: a chameleon ACTOR.
The year was 2004; Paco Leon then triumphed in her role as Remedios Cervantes, introducing the various premieres of billboard.

lunes, 20 de abril de 2009

CONCHA CUETOS: ACTRIZ TODO TERRENO.


JUAN IGNACIO CORTÉS. Revista 21.
Sigue siendo uno de los rostros más populares de España, a pesar del tiempo transcurrido desde que encarnó a Lourdes Cano, la dueña de la Farmacia de Guardia más famosa del país. Llovía sobre mojado, pues Concha Cuetos ya había hecho llorar a casi todos a mediados de los ochenta con Tristeza de amor. Ahora acumula funciones y funciones de éxito con Llama un inspector, una obra del dramaturgo británico J.B. Priestly que mezcla alta comedia, intriga y crítica social. Exigente con lo que le ofrecen, orgullosa de su familia y ambiciosa a tope con su vida personal, a Concha Cuetos no le importa pasar épocas alejada de las candilejas. Pero si vuelve, es porque está dispuesta a darlo todo.

Usted empezó siendo Conchita Cuetos en Escala en Hi-fi. ¿Eran tiempos más ingenuos, más felices, simplemente diferentes?
Eran tiempos más jóvenes.


Antes de eso, vivió mucho tiempo en Tánger, en donde su padre dirigía una radio. ¿Qué le queda de allí?
Mi amor por la radio y gran parte de lo que soy como persona.

Si tuviera que elegir, ¿se queda con la Lourdes de Farmacia de Guardia o con la Carlota de Tristeza de Amor?
Me quedo con las dos. Ambas forman parte de mi vida y de mi carrera.

Yo he de confesarle que, aunque todavía era joven, lloré un montón con Tristeza de amor. ¿Por qué eran ustedes tan retorcidos y estaban tan atormentados?
Éramos como la vida misma. La gente, desafortunadamente, va por la vida muy atormentada.

Confiese: seguro que, pese a lo que ha llovido, le hacen descuento en las farmacias.
Pues la verdad es que no. Ni ahora ni nunca. Siempre he tenido mucha mala pata con esto de los descuentos.

¿Cómo se ve, en la distancia, aquella época de máxima popularidad? ¿Con rechazo, con cariño, con nostalgia?
Con muchísimo cariño y con muchísimo agradecimiento. Pero eso también me pasa con la actual. La gente sigue mostrándome cariño y respeto.

Dice que un actor es un inseguro que quiere que le quieran. Usted, ¿de que anda mejor: de inseguridad o de cariño?
Creo que de cariño. Soy muy afortunada en eso. Sobre todo me muestra mucho cariño la gente joven, lo que siempre se agradece más.

¿Hay algún comentario hacia su trabajo que guarde, digamos, como un relicario?
Bueno, ha habido muchos elogios, y también comentarios feos. Como no me gusta guardar éstos, pues tampoco guardo los otros. Digamos que vivo esperando el siguiente comentario cariñoso.

Dejemos de mirar hacia atrás sin ira. Ahora hace una obra que es Llama un inspector y que combina novela negra y comedia.
Y más cosas: crítica social, humor… Es una obra muy completa. Soy muy exigente con los proyectos, sobre todo cuando se trata de teatro.

Debió ser un desafío, porque llevaba diez años sin subirse a las tablas. Diez no… ¡doce!
Hombre, desafío... no. Un actor, si es un verdadero actor, es un todoterreno que tiene que adaptarse a su papel, sea en teatro, en cine o televisión.

Usted se ha mostrado muy rebelde al encasillamiento como actriz de televisión.
Un actor no se debe encasillar, nunca. Si es un verdadero actor, insisto, se puede desenvolver tanto en un medio como en otro.

Sus dos hijos están también metidos en esto del teatro y la interpretación.
La cabra tira al monte, claro.

¿Tanta influencia tiene sobre ellos o es que esto engancha?
Bueno, es que es el ambiente que han vivido: Yo soy actriz, su padre director... En principio no iban para eso, pero se les ve contentísimos con el camino que han tomado y eso me hace sentirme satisfecha.

Dice usted que ellos son el éxito de su vida. ¿Afirmaría lo mismo si fuesen, no sé: notarios?
Si fuesen notarios y disfrutasen de su profesión, pues claro (risas). Además, serían un gran apoyo para la vejez.

Pese a su gran popularidad, no se prodiga mucho. ¿Cuál es la causa? ¿Pereza?
No, pereza no. En esta profesión, trabajar depende de los proyectos que te ofrezcan. En teatro no hay tantos y en cine y televisión hay una falta casi absoluta de personajes escritos para gente de mi edad. Así que, si hay pocos personajes y somos muchas actrices a repartir, pues, a veces, toca descansar.

Por otra parte, en sus declaraciones siempre habla de viajes, de la familia. Me da que no es especialmente ambiciosa.
Soy muy ambiciosa, posiblemente la más ambiciosa del mundo en lo que se refiere a estar bien conmigo misma y con mi gente. Luego, esta profesión tiene sus dificultades y, en fin, yo no diría que no soy ambiciosa. Diría que tengo la ambición justa y que tengo mucha capacidad de ilusión. Me gusta ilusionarme con buenos proyectos. Eso es algo que no quiero ni voy a perder.