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domingo, 1 de marzo de 2020

ESTOY EN PERIODO DE LATENCIA

Hola amigo, amiga, navegante:
Si has recalado conscientemente en este puerto, o has tropezado ocasionalmente con él, ya ves que no te ofrezco "humor fresco" desde hace algún tiempo; las circunstancias mandan..., algún día lo haré yo.
Mientras espero que el tiempo me sonría, la gratuidad se despliegue y el "no hacer" taoísta aquiete mi ajetreada vida, te invito a que visites las diferentes secciones del blog, en ellas podrás encontrar viñetas con un mensaje que no pasa de moda porque pasa de modas.


jueves, 2 de julio de 2015

LA CUESTIÓN GRIEGA Y EL EVANGELIO

J. I. González Faus. [La Vanguardia]

Cada vez parece más seguro que el Padrenuestro no reza “perdona nuestras ofensas como nosotros perdonamos a los que nos han ofendido”: ¡como si nosotros fuéramos a darle a Dios lecciones de perdón! En arameo, la misma palabra significa a la vez “culpa” y “deuda monetaria”.  Jesús vivió en un mundo agobiado por las deudas y, probablemente, quiso decir: “perdona nuestros pecados, que también nosotros vamos a perdonar a nuestros deudores económicos”. Así lo mantiene la traducción catalana: “perdoneu les nostres culpes així com nosaltres perdonem els nostres deutors”.

Refuerza esa opinión otra parábola que narra Mateo: un deudor a quien se perdona una deuda inmensa (símbolo de nuestra culpa ante Dios), es luego incapaz de perdonar a quien le debe sólo unos pocos dineros: sugiriendo que nuestros créditos económicos son una nonada ante lo que nosotros debemos a Dios.
Si las cosas son así, podemos mirar nuestra historia de manera más cristiana. En 1953, Alemania, derrotada en la guerra, se hallaba en grave crisis con una deuda que no podía pagar (38.000 millones de marcos de la época) y amenazada de bancarrota. Los principales acreedores (USA, UK, Francia, Grecia, España e Italia…), en vez de proclamar “que cada cual pague lo que debe”, firmaron el Acuerdo de Londres, que concedía una quita del 62% de la deuda y un calendario de pagos para el resto. Gracias a eso y al plan Marshall, Alemania se rehízo y consiguió el “milagro alemán” (que era también milagro de sus acreedores). Cuesta comprender que hoy, el gobierno alemán, olvide aquella historia aún reciente. La vida da muchas vueltas: ¿qué pasaría si un día (Dios no lo quiera), Alemania vuelve a encontrarse en la situación de la última postguerra?

Porque además, el problema griego no se resuelve con que “cada cual pague sus deudas” (o “pacta sunt servanda”, en latín). Cualquier jurista sabe que ese principio tiene mil matices que olvidan quienes apelan a él: deudas odiosas, deudas ilegítimas, contraídas contra el interés de la población… En todo caso, ese principio valdrá cuando el “cada cual” sea un individuo concreto. Pero cuando es un colectivo o un ente abstracto, no puede aplicarse indiscriminadamente. No vale gritar que quien debe pague, si antes no establecemos que pague quien de veras debe.

Más aún: Grecia pertenece a la ONU. Según el artículo 55 de la Carta de Naciones Unidas, cada estado tiene el deber de fomentar el pleno empleo, el aumento del nivel de vida y desarrollo económico y social. Según el artículo 103 de esa Carta Magna, en caso de conflicto entre las obligaciones de los miembros de la ONU y obligaciones contraídas por otros acuerdo internacionales, deben permanecer las primeras. ¿En qué manos estamos pues? Si nuestros gobernantes cumplen así sus obligaciones internacionales primarias ¿cómo se atreven a exigir que las cumplan los demás respecto a ellos? Luego nos acusan de “no tener sentido europeo”. Quizá quienes no lo tienen son esos que acusan. Porque a lo mejor lo que tiene la gente es un gran sentido europeo y, por eso, abomina de esta Europa tan lejana de lo mejor de ella misma.

En Grecia, España, Portugal…, han pagado la deuda los que menos debían personalmente, y se han escapado de ella los que más debían y más tenían. Grecia tiene sus pecados, sin duda: no tan graves como los de Alemania que llevaron a la segunda guerra mundial. Como tiene su pecado Goldman Sachs, consejera de Grecia (y cuyo delegado para Europa era el señor de Guindos): y no sabemos que esa entidad haya debido pagar nada por enseñar a estafar.

Los pueblos (y los seres humanos) somos capaces de lo mejor y lo peor. Nuestras historias tienen páginas admirables y páginas vergonzosas. La pasión del dinero suele sacar lo peor de nosotros. Bueno sería que Alemania recuerde su pasado reciente y no vuelva a sacar lo peor de sí: porque si saca lo mejor y todo lo bueno que tiene, tendremos muchas cosas que admirar y agradecerle.

Lo mejor de Alemania es, por ejemplo, que haya sido precisamente una fundación alemana (Hans Böckler) la que ha dado a conocer los siguientes datos sobre Grecia: entre 2008-2012 los ingresos brutos cayeron un 22’6%; los salarios un 27’4% (34’6% los más bajos y sólo 4’8 en el 1% más alto). El decil de hogares más pobres perdió en 5 años el 86’4 de sus ingresos, el decil más rico sólo el 17%… Que pague quien debe, pues.

Quienes no somos alemanes y parece que tenemos esas ganas de “¡que paguen ellos, que también tuvimos que pagar nosotros!”, o deseamos dar lecciones y sentirnos superiores, deberíamos preguntarnos si nos parecemos a un personaje de otra parábola de Jesús: el hermano del hijo pródigo, tan cumplidor él,  siempre obediente a su padre, a quien recrimina porque “viene este hijo tuyo que ha dilapidado tu fortuna con prostitutas y matas un ternero para celebrarlo; a mí nunca me has hecho un regalo así”…

El padre podría haberle dicho: es verdad hijo; pero, a lo que se ve, todas esas buenas obras tuyas no te han servido para tener un corazón bueno sino para tener un corazón duro. Y yo ¿para qué quiero corazones duros? Se lo podría haber dicho pero, como también era hijo suyo, no se lo dijo. Y con ello le regaló aún más que si hubiera matado un ternero cebado. -------------------------------- 

Teólogos alemanes piden el alivio de la deuda para Grecia
"Los cristianos no vemos la historia desde la perspectiva de los poderosos. Ni desde la perspectiva de las "instituciones" o desde la perspectiva del gobierno alemán o del señor Schäuble. Tampoco miramos las situaciones desde la perspectiva de la oligarquía griega o de los bancos: Dios promete justicia a los pobres y débiles. Es nuestro deber hacer cumplir los derechos de los pobres. (Ex 3,7-8)"
En Grecia estamos viendo actualmente cómo se exprime sin igual a los pobres, desempleados y necesitados. Es hora de hablar de las consecuencias de las políticas que la UE, impulsadas especialmente por nuestro gobierno federal, está imponiendo al pueblo griego. Cada pago de ayuda a Grecia beneficia hasta el momento en un 80% a los bancos y a los inversores financieros y, al mismo tiempo, está sujeto a unas condiciones durísimas: recortes de pensiones, aumentos del IVA, privatización de los bienes públicos o reducción de los plazos de preaviso en caso de despidos. 
La reforma del sistema de sanidad ya ha provocado el cierre de hospitales, hasta un tercio de la población no dispone de la cobertura de la Seguridad Social, la tasa de desempleo es del 30% y la pobreza abierta y encubierta se está extendiendo con una rapidez alarmante. En este momento, el FMI exige la reducción de los salarios y nuevos recortes en los derechos de los trabajadores y las trabajadoras. Sistemáticamente se han ido anulando los derechos sociales y humanos fundamentales con las imposiciones de la “Troika”, tal y como ha criticado incluso la Unión Europea.
 “Y si prestáis a aquellos de quienes esperáis recibir, ¿qué mérito tenéis? Porque también los pecadores prestan a los pecadores, para recibir otro tanto. (…) haced bien, y prestad, no esperando de ello nada; y será vuestro galardón grande, y seréis hijos del Altísimo.” (Lucas 6,34-35) 
Una buena vida sólo es posible si todo el mundo puede vivir. O en términos económicos: Grecia sólo será capaz de producir lo suficiente para todo el mundo si las personas no están demasiado enfermas o hambrientas para ello. En enero, el nuevo Gobierno griego había propuesto una conferencia europea sobre la reestructuración de la deuda: su idea era vincular los reembolsos de la deuda a una cláusula de crecimiento (es decir, empezar cuando exista un crecimiento económico significativo). "Si yo fuera un político griego responsable, no haría debates sobre el corte de las deudas," se mofaba cínicamente el ministro de finanzas alemán Schäuble a esta propuesta. 
Las deudas deben ser condonadas cuando no se pueden devolver y provocan miseria y pobreza. Según la Biblia la culpa del hombre ante Dios consiste en el hecho de querer cobrar inexorablemente las deudas impagables. Dios perdona al hombre su deuda que tiene con Él cuando los hombres perdonan las deudas que otros tienen con ellos. La Biblia contiene la sabiduría milenaria que se materializa hoy en Grecia: deudas impagables destruyen la vida del deudor. La oración del Padre nuestro: "Y perdónanos nuestras deudas" exige la renuncia del cumplimiento de las leyes que matan a las personas. Por la vida humana, es decir, para que los deudores puedan vivir, el Padre nuestro pide resistencia contra la ley que obliga a pagar las deudas. 
Alemania en particular deberá saber esto después de todo lo que pasó. Porque en el Acuerdo de Deudas de Londres de 1953 también nos ofrecieron un nuevo comienzo aplazando muchas reparaciones legítimas. Los políticos son conscientes del hecho de que esas reparaciones sólo se aplazaron, porque Horst Teltschik escribió en 1990 al antiguo canciller Helmut Kohl en el contexto de las negociaciones sobre la reunificación alemana: "Un reclamo de nuestros antiguos enemigos sobre las reparaciones sólo puede ser el resultado de obligaciones que formen parte de un tratado de paz (... ). Queremos evitar a toda costa asumir ese tipo de obligaciones." ¡Por eso en ese momento no se firmó ningún tratado de paz formal! ¡Así es cómo actúa Alemania frente a los pagos de su deuda y de su responsabilidad histórica! 
 En el año 2000, las iglesias cristianas exigieron una condonación de la deuda para los países del Tercer Mundo. Hoy en día, cuando se trata de nuestra propia casa europea callan, aunque la condonación de la deuda griega sería un paso necesario si se siguen criterios cristianos y económicos. Se callan porque se meterían con los especuladores y, aunque después de todas estas crisis financieras y de deuda de los últimos años y sus efectos sociales devastadores sería lo más razonable atacar a este capitalismo neoliberal y a la política de austeridad europea. 
No nos engañemos: Si permanecemos en silencio en el caso de Grecia, aumentará la devastación y no se podrá combatir esta política de empobrecimiento y la miseria en los próximos años. 
Nosotros, cristianos de diferentes iglesias, exigimos una conferencia europea sobre la deuda, para que no se sacrifiquen la democracia y el estado social a los inversores financieros. ¡Exigimos a nuestro gobierno y a la UE que condonen la deuda a Grecia y que abandonen esta política devastadora de empobrecimiento! 

Initial signatories: 
Professor emeritus Franz Segbers, professor of social ethics at Marburg University 
Dr Kuno Füssel, theologian and mathematician, Andernach 
Dr Michael Ramminger, Institute for Theology and Politics / Münster 
Prof. Ulrich Duchrow, Heidelberg 
Werner Gebert, retired priest, Group for an ecumenical future (Plädoyer für eine ökumenische Zukunft) 
Priest emeritus Norbert Arntz, Kleve 
Ulrich Schmitthenner, retired priest 
Dr Katja Strobel, theologian, Frankfurt am Main 
Prof. Hermann Steinkamp, Münster 
Prof. Franz Hinkelammert, Costa Rica 
Günther Salz, former chairman of the Catholic Workers’ Movement (KAB) Diocesan Association Trier, Engers 
Dr Julia Lis, Institute for Theology and Politics / Münster 
Carl-Peter Clusmann, retired Catholic priest, Dortmund 
Prof. Stylianos Tsompanidis, Professor of ecumenical theology / Thessaloniki, Greece 
Dr Paul Petzel, Grammar school teacher in art and religious education, Andernach 

Traducción: José Luis Martínez 
Fuente: http://www.itpol.de/?p=1761 
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domingo, 11 de enero de 2015

UN LÁPIZ ES MÁS FUERTE QUE UNA BALA

Aunque no soy partidario del humor que se burla de "cualquier cosa", respeto a quienes lo hacen, y lo que ha ocurrido con Charlie Hebdo es injustificable y una locura; los principales afectados no será sólo la libertad de expresión, también todas aquellas personas que aman y buscan el entendimiento entre los pueblos, las culturas y las religiones, particularmente aquellos verdaderos musulmanes que sufren el fanatismo de quienes viven confundidos y ofuscados pensando que la yihad es una guerra "hacia afuera", cuando de lo que se trata es de una "lucha hacia dentro", hacia el interior de cada uno para crecer como personas y seguir el camino que el Misericordioso nos ha trazado.

Coloco a continuación un texto de Flemming Rose, autor del libro The tirany of silence: "¿Qué clase de civilización somos?"; y una reflexión muy interesante de Leonardo Boff.
DERECHO A OFENDER. Su decisión de publicar unas viñetas de Mahoma para denunciar la autocensura encendió el debate sobre el futuro de la libertad de expresión. Flemming Rose, jefe de Internacional del ‘Jyllands-Posten’, el principal diario danés, reflexiona sobre el uso de la sátira como respuesta de una civilización sana ante la barbarie
FLEMMING ROSE 11 ENE 2015 - 00:00 CET4

Philippe Val, entonces redactor jefe de Charlie Hebdo, no podía ocultar su irritación cuando, en 2007, con motivo del juicio celebrado contra la revista satírica de izquierdas por publicar unas viñetas de Mahoma, se le preguntaba si realmente había sido necesario, si no se trataba de una provocación innecesaria y un ataque a una minoría débil y oprimida. Charlie Hebdo había reproducido unos dibujos del diario Jyllands-Posten, junto con otras viñetas del profeta hechas por sus caricaturistas, como reacción a los ataques contra las Embajadas danesas y las amenazas al diario. “¿Qué civilización seríamos si no nos pudiésemos burlar, mofar y reír de los que vuelan trenes y aviones y asesinan en masa a inocentes?”, se preguntaba indignado Philippe Val. La pregunta resurge con fuerza tras la matanza en la redacción de Charlie Hebdo.

La sátira es una de las respuestas de una sociedad abierta ante la violencia, las amenazas y la barbarie. La sátira es pacífica, aunque pueda picar y escocer. No mata; ridiculiza y expone públicamente. Nos mueve a la risa, no al miedo o al odio.

La sátira es la respuesta de una civilización sana ante la barbarie. Por supuesto que un dibujo nunca vale la vida de una sola persona. El problema es que hay quienes insisten en esa idea. ¿Y cómo debemos comportarnos nosotros, en tanto que gestores de la palabra libre? ¿Cuántas amenazas y actos terroristas habrá que sumar para que los fundamentalistas de la ofensa comprendan que con su defensa del derecho a no ser ofendidos y su absurda equiparación entre malas palabras y malas acciones le están haciendo un favor a la tiranía?

La matanza de París es la trágica culminación, por ahora, de más de 25 años de debate en Europa en torno a la libertad de expresión y sus límites. Comenzó con Salman Rushdie, que en 1989 tuvo que desaparecer después de que las autoridades religiosas de Irán, mediante una fetua (edicto), llamasen a todos los creyentes musulmanes a asesinar al escritor debido a unas pocas páginas de su novela Los versos satánicos. Desde entonces se ha sucedido un caso tras otro. La mayoría ha girado en torno a cómo tratar el islam en la esfera pública de una democracia, pero no se trata únicamente de musulmanes ofendidos. Casos similares han afectado a sijs, hindúes, cristianos ortodoxos, nacionalistas y todo tipo de grupos que insisten en prohibir la expresión de lo que consideran ofensivo.

“La sátira no mata; ridiculiza. Nos mueve a la risa, no al miedo o al odio”

Tanto Charlie Hebdo comoJyllands-Posten han sido objeto de procesos judiciales. Ambos hemos sido absueltos en los casos planteados contra nosotros. En una democracia y en un Estado de derecho, se respetan las decisiones de los tribunales, aun cuando se pueda estar en desacuerdo con una sentencia. Ese es uno de los modos en los que resolvemos los conflictos. La otra forma es mediante el debate libre y abierto. Este debate lo perdieron en Dinamarca y Francia los musulmanes radicales, pero en lugar de mantenerse fieles al principio básico de la democracia de confrontar palabra con palabra, dibujos con dibujos y dejar hablar a los argumentos verbales, aquellos que se sintieron ofendidos por causa de su dios o su profeta se aferraron a la violencia o la alentaron.

Justamente por eso, es indignante que tantas voces en este debate (sin mencionar nombres y sin olvidar a nadie) hayan hecho algo más que insinuar que Jyllands-Posten, Charlie Hebdo, el director holandés Theo van Gogh, asesinado en 2004, Lars Vilks en Suecia, Lars Hedegaard y Naser Khader en Dinamarca, Robert Redeker en Francia, Ayaan Hirsi Ali en Holanda, Maryam Namazie en Gran Bretaña y una larga serie de europeos que en los últimos años han sido amenazados de muerte o víctimas de intentos de asesinato, en cierto modo se lo han buscado. Un famoso humorista danés comparó en su día la publicación de las viñetas de Mahoma con provocar a un violento roquero. La indigencia moral e intelectual que subyace tras una afirmación así es sorprendente, pero el razonamiento prospera en nuestra cultura en distintas variantes.

Incluso un diario respetable como The New York Times escribió que las caricaturas desataron la violencia en el mundo musulmán. Naturalmente, eso no significa que los fundamentalistas de la ofensa toleren la violencia como reacción a unas viñetas. Pero sí que supone que en demasiados lugares de nuestra cultura, hay un acuerdo latente en que palabras y hechos pueden ser violentos y ofensivos en la misma medida. Pakistán y muchos otros países musulmanes han llegado incluso al punto de que el insulto, burla y ridiculización del Profeta mediante la palabra o gráficamente se castiga con la misma dureza que el asesinato y el terrorismo: con la pena de muerte. En las últimas décadas, la política de identidad y la lucha por un espacio público libre de ofensas ha hecho que este modo de pensar se extienda.

En el contexto de la crisis de las viñetas de Mahoma, Charlie Hebdo publicó a finales de febrero de 2006 un manifiesto con el título “Juntos. Haciendo frente a un nuevo totalitarismo”. Estaba firmado por Salman Rushdie, Philippe Val, Ayaan Hirsi Ali, el danés Mehdi Mozaffari y otros intelectuales procedentes de diferentes sectores del espectro político, pero que se unieron en su defensa de la libertad de expresión.

En él se decía: “Después de haber doblegado al fascismo, al nazismo y al comunismo, el mundo se enfrenta a una nueva amenaza totalitaria: el islamismo. Nosotros, periodistas e intelectuales hacemos un llamamiento a la resistencia contra este totalitarismo religioso y a la defensa de la libertad, la igualdad de oportunidades y los valores seculares. Los últimos sucesos relacionados con la publicación de las viñetas de Mahoma en periódicos europeos han revelado la necesidad de luchar por estos valores universales. Esta lucha no será ganada mediante las armas, sino en el campo de batalla ideológico”.

El manifiesto contra el totalitarismo concluía: “Nos negamos a renunciar a nuestro espíritu crítico por miedo a ser acusados de “islamófobos”, un concepto gastado que mezcla la crítica del islam con la estigmatización de los creyentes. Defendemos la libertad de expresión como un derecho universal, para que el espíritu crítico pueda darse en todos los continentes, alzarse frente a cualquier maltrato o dogma. Apelamos a los demócratas y a los espíritus libres de todos los continentes para que nuestro siglo sea el de la luz y no el de la oscuridad”.

Charlie Hebdo fue quizá el único medio de comunicación europeo que, a pesar de las amenazas y a un atentado incendiario, insistió en el derecho a continuar burlándose de todas las religiones. Dirigieron sus punzadas tanto contra el Papa como contra el Profeta. Trabajaban desde una tradición bien establecida en la que no hay nada sagrado; una tradición que tras la Reforma, y especialmente en tiempos de la Ilustración, se fue extendiendo a la par que lo hacían la tolerancia, la libertad religiosa y la libertad de expresión.

Cuando hace ya más de diez años Theo van Gogh fue asesinado en una calle de Ámsterdam por un joven musulmán ofendido, el entonces ministro de Justicia holandés, es decir, el más alto defensor electo del Estado de derecho, dijo que se debería sopesar un endurecimiento de la legislación contra el llamado discurso de odio. Porque si hubiese existido una ley así, Van Gogh aún estaría con vida. Es decir, si se hubieran criminalizado diferentes tipos de expresiones, habría habido una oportunidad para que Van Gogh nunca hubiera realizado el documental sobre la violencia contra las mujeres en nombre del profeta, documental que llevó a Mohammed Bouyeri a asesinarlo.

“Indigna que tantos hayan sugerido que ‘Charlie Hebdo’ se lo ha buscado”

Hoy podemos decir lo mismo de los colaboradores de Charlie Hebdo. Si se hubieran limitado a lanzar sátiras contra el cristianismo, los políticos y el Papa, y hubieran dejado en paz al islam, estarían vivos gracias a esta terrible discriminación. Pero no lo hicieron. Continuaron haciendo su trabajo.

Y así volvemos al punto de partida: ¿Qué civilización somos si renunciamos a nuestro derecho a publicar opiniones y dibujos que a algunos pueden resultarles ofensivos? Básicamente se trata de un debate sobre cómo convivir en una sociedad cada vez más multicultural y al mismo tiempo mantener nuestras libertades. Podemos, como en las sociedades que no son libres, buscar una falsa armonía criminalizando continuamente nuevas expresiones de acuerdo con la siguiente máxima: si aceptas mi tabú y no te expresas crítica u ofensivamente sobre lo que para mí es sensible y sagrado, yo haré lo mismo.

En sociedades como la nuestra, en las que crece la diversidad, este es el camino hacia la tiranía del silencio.

Otro camino es insistir en que el precio que todos tenemos que pagar por vivir en democracia, con libertad de expresión y de culto, es que nadie tenga un especial derecho a no ser ofendido. Los colaboradores de Charlie Hebdo no habrán muerto en vano, si elegimos este camino como reacción a su asesinato.

Flemming Rose es autor del libro The tirany of silence.

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Para entender el terrorismo contra Charlie Hebdo en París
Leonardo Boff
Una cosa es indignarse, con toda razón, contra el acto terrorista que acabó con los mejores caricaturistas franceses. Se trata de un acto abominable y criminal, imposible de ser apoyado por cualquiera que sea.
    Otra cosa es buscar entender analíticamente por qué tales sucesos terroristas ocurren. No caen del cielo azul. Detrás de ellos hay un cielo oscuro, hecho de historias trágicas, matanzas masivas, humillaciones y discriminaciones, cuando no de verdaderas guerras como las de Iraq y Afganistán que sacrificaron vidas de miles y miles de personas o las obligaron a marchar al exilio.

    Estados Unidos y varios países europeos estuvieron presentes en estas guerras. En Francia viven algunos millones de musulmanes, la mayoría en las periferias de las ciudades, en condiciones precarias. Muchos de ellos, aunque hayan nacido en Francia, están altamente discriminados hasta el punto de surgir una verdadera islamofobia. Después del atentado a las oficinas de Charlie Hebdo, fue atacada a tiros una mezquita, un restaurante musulmán fue incendiado y una casa de oración islámica fue también tiroteada.

    Se trata de superar el espíritu de venganza y de renunciar a la  estrategia de enfrentarse a la violencia con más violencia todavía. Ello crea una espiral de violencia interminable, que produce incontables víctimas, la mayoría de ellas inocentes. Y nunca se llegará a la paz. Si quieres la paz prepara medios de paz, fruto del diálogo y de la convivencia respetuosa entre todos.

    El atentado terrorista de 11 de septiembre de 2001 contra Estados Unidos fue paradigmático. La reacción del presidente Bush fue declarar la “guerra infinita” contra el terror e instituir el “acto patriótico” que viola derechos fundamentales de los ciudadanos.

    Lo que Estados Unidos y sus aliados occidentales hicieron en Iraq y en Afganistán fue una guerra moderna con una mortandad de civiles incontable. Si en estos países hubiese solamente amplias plantaciones de dátiles y de higos nada de eso habría ocurrido. Pero en ellos hay muchas reservas de petróleo, sangre del sistema de producción mundial. Tal violencia dejó un rastro de rabia, de odio y de deseo de venganza en muchos musulmanes que vivían en esos países o por todo el mundo.

    A partir de este trasfondo se puede entender que el abominable atentado de París es resultado de esta violencia primera y no causa originaria. No por eso se justifica.

    El efecto de este atentado es instalar un miedo generalizado. Ese es el efecto que busca el terrorismo: ocupar las mentes de las personas y hacerlas rehenes del miedo. El significado principal del terrorismo no es ocupar territorios, como hicieron los occidentales en Afganistán y en Iraq, sino ocupar las mentes.

    La profecía que hizo el autor intelectual de los atentados del 11 de septiembre, Osama Bin Laden, el 8 de octubre de 2001, lamentablemente se realizó: «Estados Unidos nunca más tendrá seguridad, nunca más tendrá paz». Ocupar las mentes de las personas, mantenerlas desestabilizadas emocionalmente, obligarlas a desconfiar de cualquier gesto o de personas extrañas, es el objetivo esencial del terrorismo.

    Para alcanzar su objetivo de dominación de las mentes, el terrorismo persigue la siguiente estrategia:

(1) los actos tienen que ser espectaculares, de lo contrario no causan una conmoción generalizada;

( 2 ) los actos, a pesar de ser odiados, deben causar admiración por el ingenio empleado;

( 3 ) los actos deben sugerir que fueron minuciosamente preparados;

( 4 ) los actos deben ser imprevistos para dar la impresión de ser incontrolables;

( 5 ) los autores de los actos deben permanecer en el anonimato (usando máscaras) porque cuanto más sospechosos haya, mayor es el miedo;

( 6 ) los actos deben causar miedo permanente;

( 7 ) los actos deben distorsionar la percepción de la realidad : cualquier cosa diferente puede producir el terror. Basta ver a algunos chicos pobres entrando en los centros comerciales y ya se proyecta la imagen de un asaltante potencial.

    Formalicemos un concepto de terrorismo: es toda violencia espectacular, practicada con el propósito de ocupar las mentes con miedo y pavor. Lo importante no es la violencia en sí, sino su carácter espectacular, capaz de dominar las mentes de todos. Uno de los efectos más lamentables del terrorismo fue haber suscitado el Estado terrorista que es hoy Estados Unidos. Noam Chomsky cita a un funcionario de los órganos de seguridad estadounidenses que confesó: «Estados Unidos es un estado terrorista y nos enorgullecemos de ello».

    Ojalá no predomine en el mundo, especialmente en Occidente, este espíritu. Ahí sí, iríamos al encuentro de lo peor. Solamente los medios pacíficos tienen la fuerza secreta para vencer la violencia y las guerras. Esta es la lección de la historia y el consejo de sabios como Gandhi, Luther King Jr, Francisco de Asís y Francisco de Roma. 

miércoles, 6 de abril de 2011

ALBERT EINSTEIN EN CLAVE DE HUMOR Y DIDÁCTICA

Coloco a continuación un cuadernillo de trabajo que aborda, con motivo del centenario de la publicación de la Teoría de la Relatividad, la vida y la obra de Einstein, con sentido del humor y de una manera muy didáctica. Los profes de Enseñanza Secundaria y Bachiller la pueden trabajar en el aula. Espero que te guste y te resulte práctica.

lunes, 4 de octubre de 2010

CREATIVIDAD Y HUMOR ANTE LA CRISIS


El Dr. Mario Alonso Puig  explica muy didácticamente porqué tenemos capacidad para reinventarnos continuamente: no somos una materia acabada, realmente somos lo que pensamos. Ante la Crisis que nos golpea –coyuntural para algunos, permanente para muchos–, ciertas actitudes y pensamientos (si van aderezados de humor y creatividad mejor) nos ayudarán a verla como un reto y no como un problema.

martes, 21 de septiembre de 2010

HUMOR GRÁFICO Y EXPRESIONES DEL ESPÍRITU



Bruno Peron Loureiro *

Adital - La cultura tiene dinamismo y capacidad transformadora de los problemas locales y mundiales. El humor gráfico es un recurso que ha sido empleado para hacer críticas sobre aspectos políticos de un país, identificar contratiempos del desarrollo y despertar el sentimiento ciudadano.
El Salón Internacional del Humor de Piracicaba, ciudad de porte mediano del estado de São Paulo, Brasil, nació en 1974 como un intento de intelectuales regionales de materializar ideas y sentimientos sobre el mundo. Quisieron, más que eso, institucionalizar una práctica artística.

Pese a la restricción presupuestaria, el Salón emergió como un embrión internacional luego en sus primeros años a través de la participación de artistas extranjeros. A lo largo de las décadas, la oferta de trabajos aumentó igual que el prestigio del evento y el premio en categorías.

Este texto tiene el propósito de reconocer que: 1- lo local se combina con lo global de modo que las responsabilidades de un ciudadano de cualquier ciudad son mundiales; 2- problemas ambientales y sociales son patrones que se repiten en regiones diversas y remotas del planeta.

La importancia de la muestra artística del Salón trasciende el estigma de ciudades de porte pequeño y mediano en lo que se refiere a la proyección de sus tradiciones y políticas públicas. El evento incentiva la inversión de otras ciudades similares en programas culturales que refuercen el intercambio entre manifestaciones de partes distintas del mundo, como gastronomía, cine y teatro.

El humor está en evidencia en Brasil, aunque sea un recurso que se utiliza hace mucho frente a situaciones variadas, incluso de desgracia. Una de las acepciones de "humor", en el diccionario Larousse de la lengua portuguesa, es la "capacidad de valorar lo cómico, lo pintoresco, lo absurdo o lo insólito". La televisión ha explorado las facetas del humor en Brasil a través de programas como "CQC" y "Pânico na TV".

El Salón Internacional de Humor de Piracicaba, en 2010, llamó atención por el número significativo de trabajos sobre la destrucción ambiental y la urbanización inconsecuente. Las ilustraciones de contaminación atmosférica en Indonesia por las fábricas deberá ser capaz de, al menos, sensibilizar los promotores del "crecimiento".

Los dibujos condenan la reproducción del modelo voraz e insustentable de desarrollo. En la misma ciudad del evento humorístico, las quemas de los cañaverales pulverizan la ciudad, parte de los desechos se tira clandestinamente en locales prohibidos, un empleo de calificación alta se crea por cada veinte vacantes de braceros mal pagados, y barrios enteros apestan por falta de inversión en estaciones de tratamiento de aguas negras. Estos patrones se repiten en otros contextos nacionales como si la distancia física no ofreciera ningún impedimento: la deforestación, la contaminación del aire, la inundación, el tráfico vehicular, la concentración de edificios, el consumismo. En otras palabras, es posible interpretar un arte gráfico extranjero con nuestros propios códigos culturales.

El humor frecuentemente llena la impotencia del artista de hacer lo que no le corresponde por carencia de poder político. Delante de esta, le queda manifestar libremente la creatividad.

A lo largo de treinta y siete años de existencia del Salón Internacional de Humor de Piracicaba, se registran expresiones y demandas de un mundo en unísono. El Centro Nacional de Investigación y Documentación del Humor de Piracicaba (CEDHU, de la sigla en portugués), con sede en el conjunto histórico de edificios del Ingenio Central de la ciudad, reúne un acervo de centenas de obras gráficas de las ediciones anteriores del Salón.

La muestra es bien ordenada y se nota la presencia de una franja etaria amplia, lo que comprueba que el humor gráfico atiende a cualquier individuo que esté mínimamente enterado sobre el contexto en el que la obra fue producida. El trabajo artístico dialoga con el espectador.

Aunque el número de obras de participantes adultos y de otros estados y países sea mayoritario, hubo premiación de artistas de Piracicaba y el montaje de exhibiciones paralelas, incluso de niños. La acción es fundamental para promover el arte entre los jóvenes y la cultura de la ciudad.

Todos tenemos un lado artístico aunque no sea a través del humor gráfico.
Hay los que vehiculan el lado bello de lo humano a través de la gracia y la risa.
Basta identificar como materializamos las expresiones del espíritu.

[*Traducción del portugués al español por Bruno Peron. Enviado por Barómetro Internacional].
* Maestro en Estudios Latinoamericanos por la FFyL/UNAM (Universidad Nacional Autónoma de México).

lunes, 3 de mayo de 2010

EL CATÁLOGO DEL V CONCURSO DE HUMOR GRÁFICO


Este es el catálogo del concurso de humor gráfico que, desde hace 5 años, vengo organizando junto con el Ayuntamiento de Santomera (Murcia, España). Muchas gracias a los participantes. ¡Disfrútenlo!

martes, 28 de octubre de 2008

DERECHO A SOÑAR Y DERECHO A DELIRAR

No me he podido resistir a colocar aquí este vídeo recibido de una amiga y que me parece muy sugerente y realista para estos tiempos de crisis material –para algunos– y espiritual –para muchos– que corremos. Vídeo realizado para las jornadas de 'Comunicación distinta entre mundos distantes'. Voz: Eduardo Galeano. Música: Bosques de mi mente
I have not been able to resist putting this video here received from a friend and I find it very inspiring and realistic for this time of crisis for some material and spiritual-to-many that we run. Video made for the days of 'Communication between different worlds distant'. Voice: Eduardo Galeano. Music: Forests of my mind

lunes, 28 de abril de 2008

GÉNESIS DEL HUMOR INTELIGENTE

Charla-coloquio mantenida en La Alcaicería, Orihuela, con motivo de mi exposición " A Veces", tiras de humor algunas de las cuales aparecen aquí.

1. A MODO DE PRESENTACIÓN.

En primer lugar tengo que decir que cuando hable de humor me estaré refiriendo al humor gráfico, aunque muchas de las cosas que se digan sean perfectamente válidas para el humor en general. También utilizaré indistintamente los términos humor y comicidad, aunque según los expertos en estos quehaceres, no se refieren a lo mismo.
En segundo lugar os pido un poco de ayuda. Ayuda para que esta charla-coloquio sea menos charla y más coloquio; sea más “investigación de campo” junto a vosotros y menos dogmatismo y disertación filosófica. Para lograr este objetivo me gustaría que todos los que estamos aquí nos remitamos a nuestra experiencia con el humor, y más concretamente a los estados afectivos despertados en vosotros por las tiras cómicas vistas en la exposición. Pensemos, pues, por un momento:

— ¿Por qué me he reído al contemplar tal o cual tira? — ¿Cuál ha sido la tira que más me ha impactado? ¿Por qué? (Aspectos estéticos, existenciales, racionales...) ¿Considero esta tira también la más divertida? (Si coinciden comicidad y reflexión, quiere decir que el humor es un proceso racional) — ¿Cuál ha sido la tira que menos me ha gustado? ¿Por qué? (Porque no se entiende, lo que evoca no se considera cómico, no se está de acuerdo con la propuesta... Ver si el rechazo es intelectual, visual, visceral, ideológico... En este último caso, ¿Me río más con lo que me es afín que con lo que me es antagónico; por ejemplo, si soy de izquierdas me río más con los chistes que critican a la derecha, y viceversa? ¿Se da esta situación en la prensa?)

Espero algunas respuestas del público.

2. BREVE APROXIMACIÓN AL SIGNIFICADO DE LAS TRES PALABRAS BÁSICAS: GÉNESIS-HUMOR-INTELIGENTE.

Acudamos al diccionario de la RAE (Real Academia de la Lengua) para que nos ilustre acerca de estos términos.
GÉNESIS. De entre las varias acepciones nos quedamos con: “1) Origen o principio de una cosa. 2) Serie encadenada de hechos y de causas que conducen a un resultado”. Como elemento compositivo (—génesis) nos quedamos con el significado “proceso de formación”. De este modo, cuando se hable de humorogénesis o génesis del humor, nos estaremos preguntando sobre el proceso por el que acontece el humor y no por su origen en la historia, con otras palabras, de cómo surge y no de cuándo surge. Pero sí me gustaría hacer en estos momentos un breve comentario sobre este punto del “cuándo”. Yo creo que lo cómico surge con el propio homo sapiens; para mí es inconcebible un sapiens sin humor, por eso yo haría la ecuación homo sapiens = humor sapiens, o lo que es lo mismo, hombre inteligente = humor inteligente. Pasemos a ver el significado de estas dos palabras.
HUMOR. La acepción que más nos puede interesar es la que sigue: “Estado afectivo que se mantiene por algún tiempo”.
INTELIGENTE. Este término nos remite a INTELIGENCIA, de la que resaltamos los siguientes significados: “1) Capacidad de entender o comprender; 2) Sentido en que se puede tomar una sentencia, dicho o expresión”. Y destacaría ENTENDER como ese “tener idea clara de las cosas; comprenderlas”.
Antes de intentar explicar la génesis de algo, habrá que saber de qué “algo” se trata. Veamos en primer lugar qué es eso del “humor inteligente”.

3. HUMOR INTELIGENTE.

Juntando los significados de ambos términos se obtendría lo siguiente, “Estado afectivo transitorio ocasionado al comprender una cosa”. Pero seamos honestos, esto nos dice bien poco acerca de lo que es el humor inteligente tal y como nosotros lo “sentimos”. Una definición así es tan neutral que ni tan siquiera arroja luz sobre si el “estado afectivo” del que hablamos es positivo o negativo (cabreo, mal humor, miedo, alegría, euforia, tristeza...); y el “comprender una cosa” tampoco es un dato estrictamente humorístico (se puede comprender el significado físico de una ecuación matemática y causar una enorme alegría, y no creo que esto tenga nada de cómico). Para acercarnos a una frase cuyo significado recoja lo que “sabemos y sentimos” acerca del humor inteligente, tendremos que particularizar una definición tan general como la anterior. Diremos, pues, que el humor inteligente es “Un cómico placer transitorio ocasionado al comprender el final inesperado de un proceso”. Haremos hincapié más adelante en las palabras comicidad, inesperado y proceso cuando hablemos sobre la génesis.
Pero sigamos siendo sinceros, esta última definición abarcaría prácticamente a todos los tipos de humor y no sólo al humor inteligente. Aunque también podría ocurrir que el humor o es inteligente o no es humor. Pero profundizar en esta dirección nos llevaría demasiado tiempo y nos traería demasiadas complicaciones, no siendo este el lugar adecuado ni el momento oportuno para abordarlas. Como una definición “pura y dura” de lo que es el humor inteligente se resiste a aparecer en nuestro horizonte, estimo más oportuno enumerar una serie de características que debería poseer lo que yo entiendo por humor inteligente.
El humor inteligente deberá ser:
1.— Inteligible. Entendible, sin excesivas complicaciones.
2.— Universal. Inteligible para todos (algo casi imposible).
3.— Clarificador. Hacia dentro y hacia fuera de nosotros, es decir, nos hará conocer mejor la realidad exterior y conocernos mejor a nosotros mismos.
4.— Economizador. Utiliza los medios gráficos imprescindibles.
5.— Creador. Aporta algo nuevo, en el contenido o en la forma.
6.— Revolucionario. En el sentido que le da la RAE; actúa en nosotros “revolviéndonos”, provocando una conmoción y alteración de los humores (líquidos orgánicos del cuerpo). En nuestro caso, buen humor.
7.— Humanizador. Nos hace mejores personas.
8.— Sugerente. Es abierto, se transciende, va más allá de sí mismo.
Cada uno de estos atributos tiene su opuesto: 1) Confuso, 2) Particular, 3) Oscurantista, 4) Derrochador, 5) Repetitivo, 6) Conformista, 7) Deshumanizador, 8) Descriptivo.
Entre ambas orillas se mueve el humor inteligente, cuanto más cerca se encuentre de los atributos positivos y mayor cantidad de ellos posea más inteligente será. Un humor impregnado excesivamente de los atributos negativos, no es que lo crea poco inteligente sino que ni tan siquiera lo considero humor.
Llegados a este punto, ¿Seremos capaces de encontrar algunos ejemplos humorísticos que posean algunos de estos atributos, tanto positivos como negativos? ¿Creéis que las tiras expuestas, teniendo en cuenta las propiedades mencionadas, se pueden considerar como humor inteligente?

Ejemplos de chistes con escasa dosis de inteligencia son todos aquellos que recurren a los típicos tópicos como detonante de su comicidad: machismo, racismo, paletos y cazurros, sexo explícito... Ejemplos de humorístas gráficos cuyos trabajos respiran inteligencia: los franceses Sempé y Serre; los argentinos Quino y Mordillo; el chileno Fernando Krahn; el inglés Stan Eales; el español Máximo; muchos dibujantes de la antigua URSS...).

4. GÉNESIS.

Una vez abordado y, hasta cierto punto, esclarecido qué es eso del humor inteligente, cabe preguntarse dónde se encuentra el origen de su comicidad. Tal vez pueda ayudarnos en nuestras pesquisas lo que un tal Élie Auborin escribió ya en 1948 en su obra Técnica y psicología del cómico: “Lo cómico es un juego que consiste en reunir los objetos, las ideas y las impresiones por más irreconciliables que puedan ser. Esa unión se efectúa por medio de una presentación, mecanismo o razonamiento ingeniosos. Uno de esos mecanismos sería, por ejemplo, el juego de palabras en el que una de ellas puede tener dos significaciones diferentes. Lo cómico se produce porque el razonamiento es a la vez lógico y absurdo; la observación hecha por el autor parece ilógica a la razón. Sin embargo, el pensamiento del oyente, o lector, ha sido llevado por un camino familiar. La presencia de dos elementos unidos bajo una misma apariencia o el doble aspecto de un solo elemento —palabra, imagen, gesto...—, se presta a una doble interpretación, a un doble razonamiento o juicio, y producen en nuestro espíritu una doble impresión: de lógica y de absurdo. Esos dos aspectos de la materia cómica y las dos impresiones que de ella recibimos deben ser irreconciliables, y cuanto más dispares sean entre sí, mayor será la comicidad de la situación. La sorpresa es el resultado de aceptar simultáneamente los dos aspectos irreconciliables de la situación”. Una definición muy completa, pero un tanto complicada; intentaré darle un cariz más plástico.
Lo “gracioso” acontece cuando el chiste es capaz de ponernos en movimiento hacia una determinada dirección, ese movimiento imprime una inercia en nosotros que tiende a llevarnos hacia un punto concreto (B), pero en una determinada etapa del proceso, generalmente cerca del final, acontece un cambio brusco en la dirección en que se desarrollaba el chiste, llevándonos a un punto (A) alejado del (B). Gráficamente tendríamos lo siguiente:
1. Inicio del proceso, se imprime el “movimiento” en la racionalidad del espectador. 2. Punto de inflexión, donde la trayectoria que toma el chiste se separa de la trayectoria esperada por el espectador. 3. Puntos de llegada del espectador, el que esperaba B y al que le ha llevado el chiste A, irreconciliables pero reconocibles.

Cuanto mayor sea el ángulo a mayor será la “sacudida” intelectual que produzca en nosotros el cambio de dirección, y por tanto mayor será también la comicidad. (En cierto modo se parece a esa atracción ferial llamada El Látigo, que aumenta la velocidad cuando cambia de dirección en las curvas arrastrándote bruscamente). El espectador necesita tener una cierta alfabetidad humorística para iniciar el “viaje” propuesto por el chiste, ser “sacudido” en el punto de inflexión, y ser capaz de reconocer el punto A. En lo que llamamos humor inteligente este punto de llegada A suele ser más “sofisticado” que para otro tipo de humor más “simple”, por lo que las claves para entenderlo tal vez exijan al espectador un cierto esfuerzo intelectual mayor que para el resto de los “humores”. (Ojo, no hay que confundir inteligencia o esfuerzo intelectual con nivel de estudios o formación académica).
Este proceso descrito causante de la comicidad en el espectador, en cierto modo es muy parecido en el creador a la hora de elaborar el chiste. Él debe no sólo conocer el punto A y expresarlo gráficamente sin confusión, sino también debe intuir el punto B al cual se dirigirá la inercia de la mayoría de los espectadores, y por supuesto optimizar —cómicamente hablando— el momento donde de debe colocar el punto de inflexión. Dicho esto así parece que la génesis del chiste fuese una cosa mecanizada y bien estructurada, y sí que se necesita una cierta disciplina para elaborar y desarrollar el chiste gráfico, pero la idea generatriz suele aparecer “de golpe” en la mayoría de los casos; ahora bien, también es cierto que la mente hay que entrenarla para “capturar” la mayor cantidad de estas ideas nodriza.
Me gustaría que pongamos en práctica la teoría desarrollada más arriba. Para ello vamos a utilizar una de las tiras cómicas que hay en la exposición y que la encontramos en la página 105 —ida— del libro. (La que muestra al personaje estrellándose contra el espejo-viñeta). Intentemos descubrir en ella las diferentes etapas (arranque, inercia, punto de inflexión, punto de llegada...) del proceso humorístico.

5. ALGUNAS CONCLUSIONES.

De todo lo dicho hasta ahora podemos llegar a algunas conclusiones:
a) No existe el humor inteligente es estado puro 100%; por tanto, a lo que se debe aspirar con nuestras viñetas es a impregnarlas con los ocho atributos expuestos anteriormente.
b) El humor inteligente no puede encasillarse en un tipo particular de humor, como puede ser el humor político, humor negro o humor erótico; se trata más bien de un estilo de hacer humor que, como un eje transversal, abarca todos los campos, desde el absurdo hasta el social, pasando por el filosófico.
c) El humor inteligente va dirigido a un público particularmente preparado visual e intelectualmente, con una sensibilidad y experiencia vital determinada que le da capacidad para realizar todo el proceso propuesto desde las viñetas. Debe, pues, existir una complicidad entre autor y espectador.

Muchas gracias por escuchar y participar.
© Fernando Bernabé López —Nano—