viernes, 10 de octubre de 2008

EL PUNTO DISCORDANTE


Ahora se nos pide confianza, fe, en el mercado. Como si del mismo Dios se tratara. Con un poco de fe este nuevo mesías nos salvará a todos (¿a todos? ¿a los cuatro mil millones de empobrecidos también?). Para que no cunda el pánico de la soledad más absoluta (entiéndase en los depósitos bancarios) hay que creer que él es el único que puede traer la parusía secularizada del dios Mamón, dios del dinero. Lo malo, o lo bueno, es que parece que hasta sus mismos sacerdotes y acólitos se han vuelto incrédulos de repente, y hasta el gran templo de Wall Street, con su "muro" (Wall, en inglés) incluido, está derrumbándose ante la espantada de los fieles. ¿Habremos empezado a darnos cuenta que esta religión exigía demasiados sacrificios humanos –60000 vidas diarias– y destrozos mediambientales? El qu etenga ojos para ver que vea... y aprenda.
Now we are asked to trust, faith in the market. As if it were of the same God. With a little faith the new messiah will save us all (yes all? To the four billion poor, too?). So that no panic in the most absolute solitude (I mean in bank deposits) have to believe that he is the only one who can bring the parousia Mamón secular god, god of money. The bad or the good, is that it seems that even their own priests and acolytes have become suddenly incredulous and even the great temple of Wall Street, with its "wall" (Wall, in English) included, is collapsing before the horrified by the faithful. Will we have begun to realize that this religion demanded too many human sacrifices -60,000 daily lives and environmental destruction? The qu etenga eyes to see you see ... and learn.