sábado, 20 de abril de 2019

VOX VERSUS CRISTO

Cuando hablamos del cristianismo habría que distinguir claramente los "valores católicos tradicionales" (propuestos por una estructura humana aliada, desde Constantino hasta la actualidad, con el poder de turno) de los "valores evangélicos radicales*" (propuestos por un sencillo obrero de Nazaret ajusticiado por el poder), y saber que en muchos aspectos se enfretan y oponen.
(*) Antes de que "salten las alarmas" quiero aclarar que radical significa que van a la raíz, al origen de la injusticia, del sufrimiento, del mal..., y también del amor, del gozo...

Un amigo misionero, Fernando Bermúdez, escribe esta interesante reflexión sobre "LOS CRISTIANOS FRENTE A LOS PARTIDOS DE DERECHA E IZQUIERDA".

 Lun, 08/04/2019
Fernando Bermúdez López

No me gusta clasificar las corrientes políticas entre izquierda, centro y derecha. Más bien considero que habría que situarlas entre los de arriba (los poderosos, los que oprimen, los que se hacen ricos a costa de los pobres) y los de abajo (los oprimidos, los excluidos, marginados…). Sin embargo, en la realidad que vivimos hoy en el mundo todavía se utiliza los términos izquierda y derecha. Es por eso que presento un pequeño bosquejo de sus características.

Características de la izquierda:
    •    Es un movimiento político que opta por el desarrollo de la justicia y equidad, promoviendo los servicios sociales: salud, educación, vivienda, trabajo, salarios dignos, apoyo a dependencia…
    •    Prioriza el bien común sobre el individual; lo colectivo está antes que lo privado.
    •    Defiende los intereses de los más pobres, excluidos, trabajadores, pensionistas, discapacitados…
    •    Busca una sociedad en donde la justicia social y la libertad estén integradas.
    •    Promueve una sociedad participativa, incluyente, equitativa, sin explotados ni explotadores.
    •    Promueve la defensa de los derechos humanos y del medio ambiente.
    •    Opta por la igualdad de género y se opone al patriarcado.
    •    Abierta a la solidaridad con los pueblos que sufren hambre, migrantes y refugiados.
    •    Ofrece un proyecto alternativo al sistema capitalista neoliberal en base a una visión social y humanista.
    •    Defiende que las empresas sean espacios de desarrollo del ser humano al servicio de la sociedad, no lugares de explotación donde se trabaja largas jornadas por salarios miserables.
    •    Aboga por una reforma fiscal seria y justa, de manera que paguen más los que más tienen y no carguen el peso de los impuestos sobre el pueblo llano.
    •    Garantiza la libertad de expresión y de organización, sin leyes mordazas.
    •    Se opone a las intervenciones militares y a la guerra.

En síntesis, la izquierda se identifica con los de abajo.
Lamentablemente, algunos políticos de izquierda, cuando suben al poder, actúan como los de arriba.


Características de la derecha:
    •    Es un proyecto socio-político, económico e ideológico basado en el sistema capitalista neoliberal, que divide a los seres humanos en explotadores y explotados.
    •    Absolutiza el derecho a la propiedad privada en detrimento del bien común.
    •    Privilegia los intereses individuales sobre los sociales.
    •    Propone bajar los impuestos, con lo que favorecería que la salud y educación pasen a manos privadas. Privatiza los servicios públicos, porque estos son un negocio para la clase poderosa.
    •    Es reacia a recibir migrantes y refugiados; y aboga por la construcción de vallas y muros para que estos no entren.
    •    Es partidaria de la carrera armamentista y justifica las intervenciones militares
    •    No asume en la práctica la realidad del cambio climático.
    •    Es partidaria de utilizar la fuerza armada para controlar el “orden social” y reprimir las protestas populares.
    •    Dentro de la derecha hay corrientes llamadas de extrema derecha que son racistas, xenófobas, homofóbicas, aporofóbicas, militaristas, de tendencia neonazi y partidaria de la tenencia de armas, con lo que se generaría una espiral de violencia.
    •    El llamado centro es muy ambiguo. Puede inclinarse hacia la derecha o hacia la izquierda, pero sin definirse en cuanto a las opciones fundamentales: servicios sociales (vivienda, sanidad, educación, leyes laborales, pensionistas, impuestos, medio ambiente…)

En síntesis, la derecha se identifica con los de arriba.


El cristianismo ¿es de izquierda o de derecha?
El cristianismo no es de derecha ni de izquierda (Papa Francisco). Sin embargo, el programa del Evangelio de Jesús y la Doctrina Social de la Iglesia coinciden más con los planteamientos de la izquierda que con los de la derecha. El Evangelio hace una clara opción por los pobres y excluidos. No está en contra de los ricos, sino de la acumulación de riqueza. Así lo expresa Jesús en su mensaje y en su práctica de vida.
Jesús se puso al lado de los pobres y marginados, propuso una nueva sociedad de iguales, de hermanos, sin ningún tipo de discriminación. Llamó a compartir los bienes que Dios ha creado para todos. Su criterio no es la competitividad sino el amor fraterno.
Denunció valientemente las injusticias y la corrupción de los poderosos de la nación de Israel (Mt 23, 25-27; Lc 11, 39; Jn 10,1). Desenmascaró el sistema político de su tiempo cuando dijo: “Los que se consideran jefes de las naciones se creen dueños de ellas, y los que ocupan cargos abusan de su autoridad. Pero no será así entre vosotros…” (Mc 10, 42-43).
A Jesús le preocupó la situación de su pueblo. Salió al encuentro de los pobres y marginados (Mt 11, 2-6; Mc 1, 40-45; Lc 5, 12-16). Su misión fue anunciar el reino de Dios aliviando el sufrimiento humano. La injusticia, la corrupción y la especulación financiera son un obstáculo para la realización del reino de Dios. Por eso Jesús exige un cambio radical de la situación. Este cambio comienza por las actitudes más profundas del corazón humano y llega hasta la creación de un nuevo estilo de vida social basado en la igualdad, la reconciliación y el amor.
Recordamos aquellas sus palabras: “¡Ay de vosotros los ricos…! Es más fácil que un camello pase por el ojo de una guja que un rico entre en el reino de Dios…. No se puede servir a Dios y al dinero… Si quieres ser perfecto, vende lo que tienes y dalo a los pobres…” . La salvación llegó a casa del rico Zaqueo cuando éste devolvió lo que había robado y entregó la mitad de sus bienes a los pobres… La parábola del rico epulón y el pobre Lázaro es también muy clarividente. Asimismo, Jesús señala que el juicio final tiene como criterio el servicio a los marginados y que lo que se haga con uno de ellos se hace con él mismo: “Tuve hambre, tuve sed, era forastero, estuve enfermo…y me asististeis”.
Jesús se enfrentó a los poderosos de su tiempo, llamándolos “razas de víboras y sepulcros blanqueados…”. Incluso al rey le llamó “zorro” (Lc 13,31-32). Lo acusaron de estar alborotando al pueblo (Lc 23,1-2). Por eso el poder económico (los saduceos), el poder religioso (los sumos sacerdotes y fariseos), el poder político (el rey Herodes) y el poder militar (el gobernador romano Poncio Pilato) lo descalificaron, lo difamaron y se aliaron entre ellos para eliminarlo, dándole muerte en cruz.
Las primeras comunidades cristianas de Jerusalén, después de Pentecostés, bajo la inspiración del Espíritu, se reunían y compartían como hermanos lo que tenían, de manera que entre ellos no había pobres “pues los bienes se distribuían entre todos según la necesidad de cada uno” (Hech 2,44-47 y 4,32-37). Y las comunidades más favorecidas ayudaban solidariamente a las más necesitadas (1 Co 16). De esta manera, se estaba sembrando la semilla del reino de Dios.

¿Por quién votar?
A la hora de elegir partido para votar hay que tener en cuenta el programa social del mismo, pero también la honestidad de los candidatos. No basta solo el programa del partido, ni tampoco el candidato por muy honesto que sea. Puede darse el caso de políticos de izquierda con un bajo nivel ético. Y también puede darse el caso de políticos de la derecha que son honestos y con sensibilidad social, pero al ser militantes de un partido que en su programa favorece a los poderosos a costa de los pobres, de poco sirve su honestidad. Por eso es necesario saber discernir entre el proyecto sociopolítico y las personas que lo conforman.
Hemos de ser críticos y visualizar la política como una mediación para que en la sociedad se viva los valores del reino de Dios: la justicia, el amor, el respeto a la diversidad, la fraternidad y la paz, de manera que a nadie le falte lo necesario para vivir con dignidad y en paz.

jueves, 21 de marzo de 2019

ESTOY EN PERIODO DE LATENCIA

Hola amigo, amiga, navegante:
Si has recalado conscientemente en este puerto, o has tropezado ocasionalmente con él, ya ves que no te ofrezco "humor fresco" desde hace algún tiempo; las circunstancias mandan..., algún día lo haré yo.
Mientras espero que el tiempo me sonría, la gratuidad se despliegue y el "no hacer" taoísta aquiete mi ajetreada vida, te invito a que visites las diferentes secciones del blog, en ellas podrás encontrar viñetas con un mensaje que no pasa de moda porque pasa de modas.


domingo, 23 de diciembre de 2018

UN PASEO POR LA NAVIDAD

Esperando que no se te pase la vida buscando donde no debes, y menos en estos días tan significativos, aquí te dejo un  histórico de mis viñetas sobre la Navidad 😊:
Papa Noel Go Home
Lo esencial de la Navidad es invisible a...
En Navidad, compartir nuestro calor
A pesar de todo, ¡Feliz Navidad!
Apretarse el cinturón
Y para acabar un villancico con mucha historia, aquí.

jueves, 6 de diciembre de 2018

SI NO ME-LOS-LO VES...

...Y a los "ciegos" y "sordos" ya sabes –a no ser que tu lo seas, claro– que se les puede manipular y moldear muy bien. Si no que se lo digan a un partido político español que empieza por V y termina por X.

sábado, 4 de julio de 2015

GRECIA Y DOS PREMIOS NÓBEL: KRUGMAN Y STIGLITZ

(¡ILUSTRACIÓN DE UNA ENTRADA DEL 29 DE ENERO DE 2010!)
Krugman sobre Grecia.
Es evidente, desde hace tiempo, que la creación del euro fue un terrible error. Europa nunca tuvo las condiciones previas para una moneda única de éxito, por encima de todo, el tipo de unión fiscal y bancaria que, por ejemplo, asegura que cuando la burbuja inmobiliaria estalla en Florida, Washington protege automáticamente a la tercera edad de cualquier amenaza sobre su atención sanitaria o sobre sus depósitos bancarios.
Pero la situación en Grecia ha alcanzado lo que parece ser un punto de no retorno. Los bancos están cerrados temporalmente y el Gobierno ha impuesto controles de capital (límites al movimiento de fondos al extranjero). Parece altamente probable que el Ejecutivo pronto tendrá que empezar a pagar las pensiones y los salarios en papel, lo que, en la práctica, crearía una moneda paralela. Y la semana que viene el país va a celebrar un referéndum sobre la conveniencia de aceptar las exigencias de la troika —las instituciones que representan los intereses de los acreedores— de redoblar, aún más, la austeridad. 
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Grecia debe votar "no", y su Gobierno debe estar listo para, si es necesario, abandonar el euro.

Para entender por qué digo esto, debemos primero ser conscientes de que la mayoría de cosas —no todas, pero sí la mayoría— que hemos oído sobre el despilfarro y la irresponsabilidad griega son falsas. Sí, el gobierno griego estaba gastando más allá de sus posibilidades a finales de la década de los 2000. Pero, desde entonces ha recortado repetidamente el gasto público y ha aumentado la recaudación fiscal. El empleo público ha caído más de un 25 por ciento, y las pensiones (que eran, ciertamente, demasiado generosas) se han reducido drásticamente. Todas las medidas han sido, en suma, más que suficientes para eliminar el déficit original y convertirlo en un amplio superávit.
Lo que hemos oído sobre el despilfarro y la irresponsabilidad griega es falso
¿Por qué no ha ocurrido esto? Porque la economía griega se ha desplomado, en gran parte, como consecuencia directa de estas importantes medidas de austeridad, que han hundido la recaudación.
Y este colapso, a su vez, tuvo mucho que ver con el euro, que atrapó a la economía griega en una camisa de fuerza. Por lo general, los casos de éxito de las políticas austeridad —aquellos en los que los países logran frenar su déficit fiscal sin caer en la depresión—, llevan aparejadas importantes devaluaciones monetarias que hacen que sus exportaciones sean más competitivas. Esto es lo que ocurrió, por ejemplo, en Canadá en la década de los noventa, y más recientemente en Islandia. Pero Grecia, sin divisa propia, no tenía esa opción.
¿Quiero decir con esto que sería conveniente el Grexit —la salida de Grecia del euro—? No necesariamente. El problema del Grexit ha sido siempre el riesgo de caos financiero, de un sistema bancario bloqueado por las retiradas presa del pánico y de un sector privado obstaculizado tanto por los problemas bancarios como por la incertidumbre sobre el estatus legal de las deudas. Es por eso que los sucesivos gobiernos griegos se han adherido a las exigencias de austeridad, y por lo que incluso Syriza , la coalición de izquierda en el poder, estaba dispuesta a aceptar una austeridad que ya había sido impuesta. Lo único que pedía era evitar una dosis mayor de austeridad.
Pero la troika ha rechazado esta opción. Es fácil perderse en los detalles, pero ahora el punto clave es que los acreedores han ofrecido a Grecia un "tómalo o déjalo", una oferta indistinguible de las políticas de los últimos cinco años.
Esta oferta estaba y está destinada a ser rechazada por el primer ministro griego, Alexis Tsipras: no puede aceptarla porque supondría la destrucción de su razón política de ser. Por tanto, su objetivo debe ser llevarle a abandonar su cargo, algo que probablemente sucederá si los votantes griegos temen tanto la confrontación con la troika como para votar sí la semana que viene.
Es hora de poner fin a este inimaginable. De lo contrario Grecia se enfrentará a la austeridad infinita
Pero no deben hacerlo por tres razones. En primer lugar, ahora sabemos que la austeridad cada vez más dura es un callejón sin salida: tras cinco años, Grecia está en peor situación que nunca. En segundo lugar, prácticamente todo el caos temido sobre Grexit ya ha sucedido. Con los bancos cerrados y los controles de capital impuestos, no hay mucho más daño que hacer.
Por último, la adhesión al ultimátum de la troika conllevaría el abandono definitivo de cualquier pretensión de independencia de Grecia. No nos dejemos engañar por aquellos que afirman que los funcionarios de la troika son sólo técnicos que explican a los griegos ignorantes lo que debe hacerse. Estos supuestos tecnócratas son, en realidad, fantaseadores que han hecho caso omiso de todos los principios de la macroeconomía, y que se han equivocado en cada paso dado. No es una cuestión de análisis; es una cuestión de poder: el poder de los acreedores para tirar del enchufe de la economía griega, que persistirá mientras salida del euro se considere impensable.
Así que es hora de poner fin a este inimaginable. De lo contrario Grecia se enfrentará a la austeridad infinita y a una depresión de la que no hay pistas sobre su final.
Paul Krugman recibió el premio Nobel de Economía en 2008.
© The New York Times Company, 2015.


Stiglitz sobre Grecia.
Las rencillas actuales en Europa pueden parecer el desenlace inevitable del amargo enfrentamiento entre Grecia y sus acreedores. En realidad, los dirigentes europeos están empezando a mostrar verdaderamente por qué se pelean: por el poder y la democracia, mucho más que por el dinero y la economía. Los resultados económicos del programa que la troika impuso a Grecia hace cinco años han sido terribles, con un descenso del 25% del PIB nacional. La tasa de desempleo juvenil alcanza ya el 60%. No se me ocurre ninguna otra depresión en la historia que haya sido tan deliberada y haya tenido consecuencias tan catastróficas.
Sorprende que la troika se niegue a asumir la responsabilidad de todo eso y no reconozca que sus previsiones y modelos estaban equivocados. Pero todavía sorprende ver más que los líderes europeos no han aprendido nada. La troika sigue exigiendo a Grecia que alcance un superávit presupuestario primario del 3,5% del PIB en 2018. Economistas de todo el mundo han dicho que ese objetivo es punitivo, porque los esfuerzos para lograrlo producirán sin remedio una crisis aún más profunda. Es más, aunque se reestructure la deuda griega hasta extremos inimaginables, el país seguirá sumido en la depresión si sus ciudadanos votan a favor de las propuestas de la troika en el referéndum convocado para este fin de semana.
En la tarea de transformar un déficit primario inmenso en un superávit, pocos países han conseguido tanto como Grecia en estos últimos cinco años. Y aunque los sacrificios han sido inmensos, la última oferta del Gobierno era un gran paso hacia el cumplimiento de las demandas de los acreedores. Hay que aclarar que casi nada de la enorme cantidad de dinero prestada a Grecia ha ido a parar allí. Ha servido para pagar a los acreedores privados, incluidos los bancos alemanes y franceses. Grecia no ha recibido más que una miseria, y se ha sacrificado para proteger los sistemas bancarios de esos países. El FMI y los demás acreedores no necesitan el dinero que reclaman. En circunstancias normales, lo más probable es que volvieran a prestar ese dinero recibido a Grecia.
Pero repito que lo importante no es el dinero, sino obligar a Grecia a ceder y aceptar lo inaceptable: no solo las medidas de austeridad, sino otras políticas regresivas y punitivas. ¿Por qué hace eso Europa? ¿Por qué los líderes de la UE se oponen al referéndum y se niegan a prorrogar unos días el plazo para que Grecia pague al FMI? ¿Acaso la base de Europa no es la democracia?
En enero, los griegos eligieron un Gobierno que se compremetió a terminar con la austeridad. Si Tsipras se limitara a cumplir sus promesas, ya habría rechazado la propuesta. Pero quería dar a los griegos la posibilidad de opinar sobre una cuestión tan crucial para el futuro bienestar del país. Esa preocupación por la legitimidad popular es incompatible con la política de la eurozona, que nunca ha sido un proyecto muy democrático. Los Gobiernos miembros no pidieron permiso a sus ciudadanos para entregar su soberanía monetaria al BCE; solo lo hizo Suecia, y los suecos dijeron no. Comprendieron que, si la política monetaria estaba en manos de un banco central obsesionado con la inflación, el desempleo aumentaría.
Esa preocupación por la legitimidad popular es incompatible con la política de la eurozona, que nunca ha sido un proyecto muy democrático
Lo que estamos presenciando ahora es la antítesis de la democracia. Muchos dirigentes europeos desean que caiga el gabinete de izquierdas de Alexis Tsipras, porque resulta muy incómodo que en Grecia haya un Gobierno contrario a las políticas que han contribuido al aumento de las desigualdades en los países avanzados y decidido a controlar el poder de la riqueza. Y creen que pueden acabar con él obligándole a aceptar un acuerdo contradictorio con su mandato.
Es difícil aconsejar a los griegos qué votar. Ninguna alternativa será fácil, y ambas son arriesgadas. Un  significaría una depresión casi interminable. Quizá un país agotado y empobrecido pueda obtener, por fin, el perdón de la deuda; quizá entonces pueda recibir ayuda del Banco Mundial, en esta década o la siguiente. En cambio, el nopodría permitir que Grecia, con su sólida tradición democrática, se haga cargo de su destino. Entonces los griegos podrían tener la oportunidad de construir un futuro, aunque no tan próspero como el pasado, sí mucho más esperanzador que el inadmisible tormento actual.
Yo sé lo que yo votaría.
Joseph E. Stiglitz, premio Nobel de Economía, es profesor universitario en la Universidad de Columbia.
© Project Syndicate
Traducción de María Luisa Rodríguez Tapia.
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"LAUDATO SÍ"... ¡AHORA SÍ! UN PAPA PROFETA.

Con un lenguaje claro, ameno, cercano, realiza un análisis de las causas y consecuencias de los grandes problemas medioambientales, denunciando a los responsables y proponiendo caminos para superar este enorme y decisivo reto. Los dos primeros número resumen perfectamente de qué va el resto de la encíclica:
“Laudato Sí’, mi’ Signore” – «Alabado seas, mi Señor», cantaba san Francisco de Asís. En ese hermoso cántico nos recordaba que nuestra casa común es también como una hermana, con la cual compartimos la existencia, y como una madre bella que nos acoge entre sus brazos: «Alabado seas, mi Señor, por la hermana nuestra madre tierra, la cual nos sustenta, y gobierna y produce diversos frutos con coloridas flores y hierba ». (LS, 1)
Esta hermana clama por el daño que le provocamos a causa del uso irresponsable y del abuso de los bienes que Dios ha puesto en ella. Hemos crecido pensando que éramos sus propietarios y dominadores, autorizados a expoliarla. La violencia que hay en el corazón humano, herido por el pecado, también se manifiesta en los síntomas de enfermedad que advertimos en el suelo, en el agua, en el aire y en los seres vivientes. Por eso, entre los pobres más abandonados y maltratados, está nuestra oprimida y devastada tierra, que «gime y sufre dolores de parto» (Rm 8,22). Olvidamos que nosotros mismos somos tierra (cf. Gn 2,7). Nuestro propio cuerpo está constituido por los elementos del planeta, su aire es el que nos da el aliento y su agua nos vivifica y restaura. (LS, 2)
Tras “reconocer la grandeza, la urgencia y la hermosura del desafío que se nos presenta” y que las líneas de acción “involucran tanto a cada uno de nosotros como a la política internacional” (LS, 15), el papa Francisco propone como ejes transversales: “la íntima relación entre los pobres y la fragilidad del planeta, la convicción de que en el mundo todo está conectado, la crítica al nuevo paradigma y a las formas de poder que derivan de la tecnología, la invitación a buscar otros modos de entender la economía y el progreso, el valor propio de cada criatura, el sentido humano de la ecología, la necesidad de debates sinceros y honestos, la grave responsabilidad de la política internacional y local, la cultura del descarte y la propuesta de un nuevo estilo de vida.” (LS, 16)
Destaca a la EDUCACIÓN como una herramienta imprescindible para que la humanidad “cambie de rumbo” y para desarrollar ”la conciencia de un origen común, de una pertenencia mutua y de un futuro compartido por todos” (LS, 202) Es necesario un cambio en el estilo de vida que llegue a “ejercer una sana presión sobre los que tienen poder político, económico y social” (LS, 205), y esto se hace fundamentalmente cambiando nuestros hábitos de consumo, lo que resulta muy difícil, sobre todo para los jóvenes que, a pesar de tener mayor sensibilidad ecológica y un espíritu generoso, “han crecido en un contexto de altísimo consumo y bienestar que le vuelve difícil el desarrollo de otros hábitos”. Por eso, sigue diciendo el papa, “estamos ante un DESAFÍO EDUCATIVO”. (LS, 209)
 

OTRO ANÁLISIS INTERESANTE DE VARIAS ONGS CRISTIANAS, aquí.
Para leer y descargar la encíclica completa: aquí.