lunes, 4 de febrero de 2008

¿PROGRESO?... ¿QUÉ PROGRESO?

"Del Progreso no sólo hay que ver lo que nos da, también hay que ver lo que nos quita" (A. López Tobajas, Manifiesto contra el Progreso, Edit. José J. de Olañeta)
Si poseemos ingentes medios transformadores de nuestra realidad física –como es el caso de esta tecnosociedad en la que vivimos– pero desconocemos los fines, es como ir apretando el acelerador de un automóvil y desconocer cómo manejar el volante. La palabra mágica, sagrada y, por eso mismo, tabú, "Progreso" (ligado a "ir hacia adelante", como ocurre cuando la utilizamos), no es sinónimo de bienestar y menos aún de bien-ser. Ir contra el "Progreso", este "Progreso", es en la actualidad como lo era ir contra Dios en la Edad Media. Sin embargo, tomar un camino equivocado y avanzar rápido por él sin pararnos a pensar hacia dónde vamos, nos aleja cada vez más de nuestra meta, y nos puede llevar a situaciones muy problemáticas y vitales, como puede ser el caernos por un "precipicio". (Ver este artículo de L. Boff sobre el tema.)