viernes, 4 de marzo de 2011

ZAPATOS Y ENGRANAJES

"¡¡Hay que ser más competitivos!!", se nos impele desde los más diversos y dispares medios de comunicación. Los chinos son competitivos, los indios son competitivos, los indonesios también, y los niños pakistaníes ¡no digamos! (1) Todos ellos –los que trabajan "competitivamente", no los que le hacen trabajar así– nunca podrán consumir aquello que producen, son engranajes de La Máquina; nosotros consumidores; ningunos personas. Ser competitivos –que no competentes–, en la mayoría de los casos, significa pasar del estatus de consumidores al de consumidos, al de meros engranajes, para que La Máquina pueda seguir funcionando.

(1) "En Pakistán hay 3,5 millones de niños y niñas trabajadores, que constituyen el 7% de la mano de obra total. Sin embargo, estas cifras no incluyen a los niños y niñas trabajadores de menos de diez años ni a aquéllos que trabajan en negocios familiares o pequeñas empresas no registrados ante el Estado. Según cálculos de UNICEF y de la Organización Internacional del Trabajo, la cifra de niños y niñas trabajadores se aproxima a los ocho millones." (Save the Children)