jueves, 11 de junio de 2009

LA SEDUCCIÓN DE LA TECNOLOGÍA


La mediatez tecnólogica –particularmente la de la información– ha triunfado, y resulta triste decirlo –al menos para mí–, sobre la inmediatez de las relaciones directas. Una pantalla brillante nos seduce mucho más que las páginas de un buen libro, nos gusta vernos reflejados en un vídeo antes que mirarnos a la cara, conversamos cómodamente a través del móvil o el chat pero somos incapaces de articular una conversación profunda con nuestro vecino, nos pasamos horas viendo la realidad a través de la pantalla de cualquier artefacto (como cuando te vas de vacaciones y descubres los espacios nuevos visitados en casa, al verlo en la grabación de vídeo que hiciste durante el viaje) y no accedemos directa y enriquecedoramente a esa realidad (tocarla, olerla, escucharla, saborearla, verla, empaparse de ella). Las consecuencias de todo esto son a la vez evidentes y complejas, pero su análisis lo dejo para un comentario posterior.

The technological mediate –particularly that of the information– has succeeded, and turns out to be sad to tell it –at least for me–, on the immediacy of the direct relations. A brilliant screen seduces we a lot more than the pages of a good book, us like to see us reflected in a video before that to look at to the face, we converse conveniently through the mobile one or the chat but we are incapable to articulate a deep conversation with ours neighboring, we spend hours seeing the reality through the screen of any appliance (as when you go on vacation and discover the spaces New they visited at home, upon seeing it in the recording of video that you did during the trip) and we do not agree direct and enriquecedoramente to that reality (to touch it, to smell it, to listen it, to savor it, to see it, to be soaked of her). The consequences of all this are at the same time evident and complex, but their analysis it abandonment for a subsequent comment.