miércoles, 16 de abril de 2008

TODOS LOS CAMINOS NO CONDUCEN A ROMA

"Que todos sean uno", pedía a Dios casi desesperado Jesús, en referencia a sus seguidores, poco antes de morir. ¡No le faltaba razón en ese temor a la división que como una maldición parece que nos persigue a las personas! La iglesia (cuya palabra significa "asamblea de creyentes") ha sido, y sigue siendo, un ejemplo claro de esta realidad: desde el siglo I con los seguidores de Pablo, de Pedro, de Apolo, de Santiago, gnósticos y judeocristianos, hasta nuestro siglo XXI con católicos, ortodoxos, protestantes, miles de sectas... Y dentro de la propia iglesia católica, corrientes conservadoras como Opus Dei, Neocatecumenales (también llamados "kikos"), Legionarios de Cristo, Focolaris..., frente a progresistas como Iglesia de Base, Cristianos por el Socialismo, Corriente Somos Iglesia... En fin, lo dicho, una cruz...