miércoles, 2 de abril de 2008

LA OPCIÓN PREFERENCIAL POR LOS POBRES

La llamada "Teología de la Liberación" surgió durante los años 70 entre los sectores sociales más desfavorecidos de Latinoamérica y alcanzó un desarrollo extraordinario a finales de los 80. Sus principales teólogos (Gustavo Gutiérrez, Leonardo Boff, Ignacio Ellacuría, Jon Sobrino, Julio Lois...) resaltaban como uno de los rasgos más distintivos de la nueva teología lo que se denomina "opción preferencial por los pobres". Es decir, la reflexión teológica en la Iglesia, no debe hacerse "para" los pobres (que en muchas ocasiones ni así es), sino "con" y "desde" los pobres. Los últimos de la sociedad son el lugar hermenéutico –si no exclusivo, sí privilegiado– desde donde interpretar la palabra de Dios. La Iglesia, pues, debe ser una Iglesia pobre, de los pobres y con los pobres. La Teología de la Liberación nunca fue condenada por el Vaticano –aunque se avisó sobre algunos de sus "peligros" (el caer en el marxismo, por ejemplo), por desgracia nunca se "avisó" sobre sus oportunidades–, sin embargo, ha sido arrinconada y marginada durante los dos últimos papados, en favor de otros movimientos y teologías eclesiales más conservadoras.