lunes, 14 de julio de 2008

¡CUIDADO CON LOS Y LAS HINCHAZONES!

Soplar, soplar, soplar... Hinchar, hinchar hinchar... Subir, subir, subir... ¿Y después qué? ¿Caer? ¿Seguir subiendo? A veces convendría "soltarnos" a tiempo de aquello que nos puede llegar a "hinchar" tanto que seamos incapaces de perder el control sobre el mismo y nos arrastre tras de sí. El dicho popular "por la boca muere el pez" se parece bastante a lo que, confusamente, he querido expresar.