miércoles, 26 de mayo de 2010

EL VOTO INMACULADO


Como todo el mundo sabe –y el que no, lo está descubriendo con la dichosa crisis– los gobiernos nacionales, o incluso plurinacionales como el de la Comunidad Europea, no tienen la última palabra en lo referente a los aspectos económicos, políticos y sociales. Cuando el ciudadano introduce su inmaculado sobre en la urna, vota a los que van a gobernar no a los que van a mandar (ver "el cachondeo del Financial Times"). Como sabe también todo el mundo, "patrocinador" viene de "patrón", y éste es "el dueño de la casa" (según el diccionario de la RAE), en una palabra: el que decide qué se hace y qué no. Desde los grandes partidos políticos –endeudados con los bancos– hasta las más poderosas naciones –dependientes del mercado bursátil–, pasando por las hipotecas familiares, dependemos, en un modelo neoliberal como el actual, de su santa voluntad. Mientras la cosa va bien no sé nota demasiado y seguimos jugando al que gobierna-manda; pero cuando se pone fea la cosa..., al menos se sabe donde está cada uno. ¡Bueno, algunos ni eso!
Para confirmar lo que digo hay muchos artículos, pero baste leer:
"Los 'Lobbies' manipulan el Parlamento Europeo en beneficio de las multinacionales"
"¿Qué mercados financieros?"