lunes, 6 de julio de 2009

APOYARSE PARA NO CAERSE


Hay situaciones en la vida en las cuales necesitamos del apoyo de los demás para no caer por nuestro propio peso. Como una mesa, que necesita de varias patas para mantenerse firme. (¡Habéis pensado alguna vez que una mesa de tres patas nunca puede estar coja!). La solidaridad del otro se torna imprescindible en momentos duros y dolorosos de nuestra existencia, pero también en aquellos donde necesitamos compartir nuestros gozos y alegrías. Decía un buen teólogo que el infierno y el paraíso son similares, con los mismos medios y recursos (grandes montones de arroz y largas cucharas de tres metros para comer) pero, mientras en el infierno se morían de hambre, en el paraíso se hartaban de comida. En el primero cada persona pensaba sólo en sí misma y, por tanto, no podía comer con esa cuchara tan larga; mientras, en el paraíso, se alimentaban unos a otros.

Be SUPPORTED FOR be NOT FALLEN
there are situations in the life in which we need the support of the others for fall not for our own weight. As a table, that needs several legs to be stand fast. (¡You have thought some time that a table of three legs never can be lame!). The solidarity of the other is returned indispensable in painful and hard moments of our existence, but also in those where we need to share our joys and happinesses. It said a good theologian that the hell and the paradise are similar, with the same media and resources (large piles of rice and long spoons of three meters to eat) but, while in the hell themselves morían of hunger, in the paradise they were satiated of food. In the first one each person thought only in itself and, therefore, he could not eat with that so long spoon; while, in the paradise, they were fed each other.