lunes, 24 de marzo de 2008

EL INFIERNO Y LOS "NUEVOS" PECADOS CAPITALES

Que la existencia de una cosa tan seria –¡en serio!– como es el Infierno dependa de la concepción sobre el mismo que tenga el Papa de turno no deja de ser..., ¿cómo diría yo?..., chocante. Pero si además necesitamos una nueva lista de Pecados Capitales (PCs) para engrosar la que ya teníamos, la cosa comienza a tomar tintes de tragedia... Gracias a Dios parece que NO hay nueva lista "oficial" de PCs, aunque tengo que confesar que algunos de los "nuevos pecados" enumerados por el obispo Gianfranco Girotti me parecen muy acertados, sobre todo esos que hablan de la riqueza obscena de unos pocos que sume en la miseria a muchos otros y que destroza el planeta que habitamos. Con todo, abogo más por una moral basada en las actitudes (lo que nace del corazón) que en los actos (donde reina la dinámica de los hechos brutos, la "moral tarifaria"); porque, ¿el robar es pecado? Depende, si uno lo hace para no morirse de hambre o para enriquecerse aún más. Como decía Martín Lutero, "No todo el que hace obras buenas es un hombre bueno, pero un hombre bueno siempre hará obras buenas".
En todo caso, prefiero los estímulos positivos, un lugar junto a Dios para los que amen de verdad, que los estímulos negativos, un Infierno para los que se porten mal con sus prójimos y con el planeta.