miércoles, 6 de marzo de 2013

EL CÓNCLAVE Y LOS PELLEJOS VIEJOS

Cómo diría un tal Jesús de Nazaret, "guías ciegos que conducen a otros ciegos terminan cayendo en el hoyo"; o como dice mi tía Fuensanta, "no hay más ciego que el que no quiere ver". ¡Ojalá que en este Cónclave –gerontocrático y androcéntrico– para elegir al nuevo Papa ocurra un milagro y el Espíritu se cuele, dando vista y visión de futuro a tanto "miope" que anda suelto!