jueves, 1 de noviembre de 2012

PEPE MÚJICA, EL PRESIDENTE MÁS POBRE


¡CUÁNTO PODRÍA CAMBIAR LA POLÍTICA CON POLÍTICOS ASÍ!
José ‘Pepe’ Mujica, presidente de Uruguay, vive en una pequeña y discreta chacra localizada en las afueras de Montevideo y no en un lujoso condomino como correspondería al presidente de una nación. Conduce un viejo Volkswagen celeste, modelo 87, en vez de viajar en una caravana de carros blindados. Por ley recibe US$12.500 mensuales, de los que guarda para si US$1.250. El resto lo dona a fundaciones sociales. Si no fuera por estos y otros detalles de su vida, el discurso que pronunció José Pepe Mujica en la pasada Conferencia de Desarrollo Sostenible de las Naciones Unidas (Río+20) –http://www.youtube.com/watch?v=roTNKN2kkrg– sería nada más que el discurso de un hábil político capaz de decir lo que otros esperan escuchar sobre el desenfreno de una sociedad consumista. “Sé que algunas cosas de las que estoy diciendo rechinan”, susurró el viejo presidente uruguayo, que comenzó su trayectoria política en los 50 como miembro del Partido Nacional y una década más tarde se sumó a las huestes del Movimiento de Liberación Nacional-Tupamaros, un grupo guerrillero de origen marxista influido por la revolución cubana.