miércoles, 7 de octubre de 2009

Y EL CONGO SIGUE SUFRIENDO... SILENCIOSAMENTE A GRITOS


Llamamiento en favor de la población de la República Democrática de Congo

Los Misioneros Combonianos, reunidos en Roma procedentes de diversos continentes para nuestro XVII Capítulo General, deseamos manifestar nuestra solidaridad con las poblaciones de Kivu Norte y Kivu Sur, así como de la Provincia Oriental de la República Democrática de Congo. Una vez más, denunciamos la situación trágica en que se encuentran millones de congoleños que pagan un altísimo precio por la continua situación de conflicto que sigue causando víctimas inocentes y ha provocado una gran destrucción en los largos años que dura la guerra.


Por un lado las Fuerzas Democráticas para la Liberación de Ruanda (FDLR) en el norte y sur de Kivu y, por otra, los rebeldes del Ejército de Resistencia del Señor (LRA) de Joseph Kony en la Provincia Oriental y en las fronteras con Sudán y con la República Centroafricana, siguen actuando en la región. Las principales víctimas siguen siendo las capas más débiles de la población. Denunciamos los secuestros de niños para enrolarlos en la guerrilla y nos impresiona el aumento de la violencia contra las mujeres.
Nos dirigimos a los organismos de la comunidad internacional, particularmente a las Naciones Unidas y al Parlamento Europeo, para que asuman la responsabilidad de salvaguardar la vida y los derechos de las poblaciones inocentes y actúen de manera que se tomen las medidas necesarias para encontrar una solución definitiva a esta situación que se ha vuelto insostenible. Es preciso hacer toda la presión necesaria sobre los gobiernos occidentales para que actúen y detengan esta catástrofe que está devastando el nordeste de la República Democrática de Congo. Lo más deplorable es que estos abusos y esta tragedia están teniendo lugar ante los ojos de aquellos que deberían proteger a la población civil.
Lo que escribían hace un año los obispos congoleños sigue estando de trágica actualidad: “Esta es una guerra hecha para encubrir el saqueo de las riquezas minerales del país, en el que el 70 por ciento de sus 60 millones de habitantes vive con menos de un dólar al día. Las consecuencias son enormes: miles de muertos, poblaciones obligadas a emigrar, niños y jóvenes obligados a enrolarse como soldados en los grupos armados... Un drama humanitario que se está desarrollando ante nuestros ojos y que no nos puede dejar indiferentes. ¡No a la guerra y al saqueo de los recursos naturales!”, pedían los obispos (13 de noviembre de 2008).
La situación no ha cambiado tras los acuerdos de Goma de enero de 2008 entre los grupos armados en presencia de los Cascos Azules y de los mediadores europeos y americanos. La diplomacia se ha revelado impotente para resolver esta situación. Como misioneros que trabajamos desde hace décadas en esta región tocada por el conflicto y siendo testigos oculares de esta violencia, sabemos que en la raíz de esta guerra hay un plan para expoliar el país de sus recursos, que las partes implicadas actúan como una “longa manu” al servicio de los intereses de las potencias económicas de Occidente y de Oriente.
En estas últimas semanas, a los males causados por el conflicto, se sumó una epidemia de cólera que ha causado ya centenares de víctimas. A causa de la inseguridad, los servicios sanitarios no han podido tener acceso a las áreas afectadas por la epidemia.
Renovamos nuestro llamamiento a la comunidad internacional para que, en base a las normas del Derecho Internacional, dé una respuesta al deseo de paz de las poblaciones de la República Democrática de Congo, que siguen siendo víctimas de la guerra.

Los Misioneros Combonianos reunidos en el XVII Capítulo General
Roma 06-10-2009


Calling in favor of the population of the Democratic Republic of Congo

The Missionaries Combonianos, met in Rome originating in diverse continents for ours XVII General Chapter, we desire to declare our solidarity with the populations of Kivu North and Kivu South, as well as of the Oriental Province of the Democratic Republic of Congo. Once more, we denounce the tragic situation in which millions of Congolese are found that pay a highest price by the continuous situation of conflict that continues causing innocent victims and has caused a great destruction in the long years that hard the war. On the one hand the Democratic Forces for the Liberation of Rwanda (FDLR) in the north and south of Kivu and, by another, the rebels of the Army of Resistance of the Mister (LRA) of Joseph Kony in the Oriental Province and in the borders with Sudan and with the Central African Republic, they continue acting in the region. The main victims continue being the weakest layers of the population. We denounce the abductions of children for enrolarlos in the guerrilla warfare and the increase of the violence against the women impresses us. We direct us to the agencies of the international community, particularly to the United Nations and to the European Parliament, so that they assume the responsibility to safeguard the life and the rights of the innocent populations and they act so that the necessary measures be taken to find a final solution to this situation that has returned unsustainable. It is precise to do all the necessary pressure on the western governments so that they act and they stop this catastrophe that is devastating the northeast of the Democratic Republic of Congo. It more deplorable it is that these abuses and this tragedy are taking place before the eyes of those that should protect to the civil population. What wrote a year ago the bishops Congolese continues being of tragic present time: "This it is a done war to conceal the looting of the mineral wealth of the country, in which the 70 percent of its 60 million inhabitants lives with less than one dollar to the day. The consequences are enormous: thousands of dead persons, populations obliged to emigrate, children and youths obliged enrolarse as the soldiers in the armed groups... A humane drama that is developing before our eyes and that us cannot leave indifferent. Not to the war and to the looting of the natural resources!", they asked the bishops (November 13, 2008). The situation has not changed after the agreements of Rubber of January of 2008 among the armed groups in the presence of the Blue Helmets and of the American and European mediators. The diplomacy has been revealed impotent to resolve this situation. As the missionaries that work since decades ago in this region touched by the conflict and being eyewitnesses of this violence, we know that in the root of this war there is a plan for I plunder the country of its resources, that the parts implied act as a "longa manu" to the service of the interests of the economic powers of West and of East. In these last weeks, to the wrongs caused by the conflict, added an epidemic of rage that has caused already hundreds of victims. On account of the insecurity, the sanitary services have not been able to have access to the areas affected by the epidemic. We renew our calling to the international community so that, in base to the norms of the international law, give an answer to the desire of peace of the populations of the Democratic Republic of Congo, that continue being victims of the war.

The Missionaries Combonianos met in the XVII General Chapter Rome 06-10-2009